Turquía conmemoró el primer aniversario del golpe fallido

HUBO UNA MARCHA MULTITUDINARIA EN ESTAMBUL

ayer con pomposos actos en Ankara y Estambul el primer aniversario del fallido intento de golpe de Estado del 15 de julio de 2016, que dejó un saldo de 249 muertos, en un momento de unidad ceremoniosa ensombrecido por las enormes purgas que sacudieron a la sociedad turca desde entonces.
Los actos comenzaron ayer con una marcha multitudinaria en Estambul, en la que una marea humana partió desde el lado asiático de la ciudad hacia el primer puente del Bósforo, ahora bautizado como Puente de los Mártires del 15 de Julio, uno de los principales escenarios de los enfrentamientos entre civiles y los militares sublevados en la noche del intento golpista.

Erdogan.
Bajo gritos de “¡Dios es grande!” y ondeando banderas turcas, decenas de miles de personas se agolparon en los accesos al puente para participar de la ceremonia y escuchar el discurso del presidente, Recep Tayyip Erdogan.
“Sabemos quién está detrás de la Organización Terrorista Fethullah Gülen, el Partido de Trabajadores de Kurdistán y el Estado Islámico (EI). Lo primero que haremos es arrancar la cabeza a esos traidores”, tronó el mandatario, quien acusó a los tres grupos de hacer causa común contra su gobierno, reportó la agencia EFE.
El gobernante hizo, además, numerosas alusiones a la fe de los civiles que “se enfrentaron a los tanques sin armas, solo con banderas en la mano”.
Tras terminar su discurso con fórmulas religiosas y el poema “Dios, no nos dejes sin musulmanes”, Erdogan inauguró un monumento en forma de cúpula blanca en memoria de las víctimas del fallido golpe de Estado.

Responsable.
Entre el público, un grupo de jóvenes empujaba un muñeco de trapo de tamaño humano de Fethullah Gülen, un predicador islamista exiliado en Estados Unidos, al que las autoridades turcas acusan de la responsabilidad del pronunciamiento.
El gobierno atribuyó la asonada a redes de militares vinculados a la cofradía de Gülen, hasta 2013 aliado de Erdogan y desde entonces acérrimo enemigo; pero el teólogo niega toda relación.

Julio de 2016.
La noche del 15 de julio de 2016 miles de civiles desarmados se levantaron en las calles contra los soldados rebeldes, provistos de tanques y aviones de guerra, y lograron poner fin a décadas de intromisión militar en la política turca.

Respuesta.
Pero junto a una ola de nacionalismo, el mayor legado del golpe ha sido una dura respuesta por la que miles de policías, jueces, docentes y funcionarios públicos perdieron sus empleos o fueron encarcelados.
Gülen repudió ayer nuevamente el intento de golpe y lamentó la “caza de brujas” que inició el gobierno tras los acontecimientos.
“Este último año me he sentido afectado mientras castigaban a cientos de ciudadanos turcos inocentes simplemente porque el gobierno consideraba que de algún modo estaban vinculados conmigo”, expresó el predicador en un comunicado.
En 12 meses bajo el estado de emergencia impuesto el 20 de julio de 2016, pocos días después de la asonada, más de 130.000 personas han sido detenidas y unas 50.000 están en prisión preventiva.
Además, 140.000 empleados públicos han sido despedidos de sus puestos de trabajo y los afectados prácticamente no han podido recurrir la medida o reivindicar sus derechos ante los tribunales.
El viernes, un nuevo decreto comunicó el despido de 7.000 funcionarios, entre ellos 2.303 policías. (Télam)