Ultimo debate presidencial demócrata

Por primera vez, después de una campaña demócrata muy tranquila, casi aburrida, los dos principales precandidatos presidenciales del oficialismo de Estados Unidos se enfrentaron el domingo en un duro debate televisivo, el último antes de la primaria elección primaria, el 1º de febrero en el estado de Iowa.
Durante dos horas, Clinton, la favorita según la mayoría de los sondeos, se enfrentó en lo que pareció un careo con el veterano senador por Vermont, Sanders, quienes se trenzaron varias veces en acaloradas discusiones, especialmente sobre los temas de control de venta de armas y distribución de la riqueza.
Como demuestran las encuestas, el tercer aspirante a la Casa Blanca demócrata, el ex gobernador de Maryland, Martin O’Malley, quedó completamente relegado en la discusión y tuvo que esforzarse por lograr participar.
El debate fue emitido por la cadena de noticias NBC y se realizó en el teatro Gaillard Center de Charleston, en Carolina del Sur.
En esta misma ciudad hace exactamente una semana los precandidatos presidenciales republicanos realizaron su penúltimo debate antes de la primaria de Iowa.
Ese estado marca el inicio de una serie de 50 votaciones primarias, que decidirán en julio próximo quienes serán los dos candidatos que se enfrentarán en los comicios presidenciales de noviembre próximo.
Con esa gran cita en el horizonte, Clinton abandonó la cordialidad que la caracterizó en los debates anteriores y trató de desacreditar a Sanders, especialmente alrededor de la necesidad de imponer controles a la venta de armas, uno de los pocos temas en los que la ex secretaria de Estado, ex senadora y ex primera dama se ubica más a la izquierda que su rival.
“El senador Sanders votó con la Asociación Nacional del Rifle (NRA), con el lobby de las armas, muchas veces. Votó por la inmunidad de los fabricantes y vendedores de armas”, denunció Clinton. (Télam)