Un nuevo motín en Brasil

TEMER AUTORIZO INTERVENIR LAS CARCELES

Un nuevo motín ocurrió en Brasil y deja en evidencia la crisis del sistema carcelario. El presidente Temer, autorizó la intervención de las Fuerzas Armadas dentro de las cárceles.
Una nueva gresca estalló ayer una la cárcel brasileña de Río Grande do Norte, donde el pasado fin de semana se reportó una revuelta que dejó 26 presos muertos.
Al parecer, un grupo de reos intentó invadir un pabellón de la Penitenciaria Estatal de Alcaçuz, en Nisia Floresta, ciudad de la región metropolitana de Natal, para atacar a los presos de una banda criminal antagónica.
Los disturbios, que incluyeron la instalación de barricadas en los patios de la cárcel, desmienten declaraciones previas de las autoridades, que habían asegurado que la situación estaba bajo control.
Los agentes penitenciarios lanzaron bombas aturdidoras para evitar que el ataque se concretara y los medios de prensa locales informaron que se escucharon disparos, según un reporte de la agencia EFE.
Las autoridades no informaron oficialmente de la existencia heridos, a pesar de que las cámaras de televisión mostraron el traslado de reos lesionados.
Los internos también volvieron a subirse al tejado del complejo penitenciario, donde se han registrado varios momentos de tensión desde el sábado, cuando fueron brutalmente asesinados 26 presos, la mayoría del grupo criminal Sindicato do Crime de Río Grande do Norte (SDC).

Gobernador
El gobernador de Río Grande do Norte, Robinson Faria, confirmó ayer que la matanza fue una venganza del Primer Comando de la Capital (PCC) después de que integrantes de la facción fueran reprimidos el pasado 1 de enero en una cárcel de la ciudad amazónica de Manaos, en la que fallecieron 56 detenidos.
Desde comienzos de 2017, más de 130 presos murieron en distintas cárceles brasileñas por enfrentamientos entre bandas criminales. Decenas de reos fueron decapitados o descuartizados.
“Yo pido movilizar la Fuerza Nacional. Hemos pedido su ayuda y también un helicóptero para frenar la crisis”, advirtió el gobernador.

Temer
El presidente de Brasil, Michel Temer, convocó para hoy a los gobernadores de los 27 estados del país para tratar la aguda crisis carcelaria.
Además, agentes penitenciarios del estado de Río de Janeiro iniciaron una huelga que se prolongará al menos hasta el próximo lunes en medio de una las peores crisis del sistema penitenciario del país.
Además Temer, autorizó la intervención de las Fuerzas Armadas dentro de las cárceles al considerar que las batallas entre bandas criminales dentro de las prisiones se ha transformado en un “conflicto nacional”.
Lo informó el portavoz presidencial, Alexandre Parola, durante una conferencia de prensa luego de una reunión de Temer con representantes de inteligencia, seguridad y la cartera de Justicia de varios estados, en el marco de la violencia carcelaria que ya causó al menos 134 muertos en las últimas tres semanas.
“Frente a la crisis del sistema penitenciario nacional, el presidente de la República decidió lanzar nuevas medidas en apoyo a los gobiernos de los estados. Esta crisis ganó ribetes nacionales, lo cual reclama la acción extraordinaria del gobierno federal”, dijo.
Parola explicó que las Fuerzas Armadas estarán a disposición de los gobernadores para realizar requisas, luego de que los guardiacárceles de Río de Janeiro se declararan en huelga para reclamar mejores condiciones de trabajo.
Según el portavoz, “las Fuerzas Armadas podrán actuar haciendo inspecciones de rutina en los penales para confiscar materiales prohibidos, una operación que busca restaurar la normalidad y los patrones básicos de seguridad de los establecimientos carcelarios brasileños”.
En Río Grande do Norte, el secretario de Justicia de ese estado, donde hoy recrudeció la violencia en el penal de Alcaçuz, en Natal, tras la muerte de 26 internos, comparó la situación con la que había en Colombia de los años 90. (Télam)