Un sismo volvió a sacudir a Haití

AL MENOS 12 MUERTOS Y MAS DE UN CENTENAR DE HERIDOS

Al menos 12 personas murieron y 188 resultaron heridas por un sismo de magnitud 5,9 grados en la escala de Richter que sacudió la noche del sábado la costa noroeste de Haití generando pánico en varias ciudades, informaron las autoridades.
Según el ministerio del Interior, en el nuevo balance que amplió las cifras de víctimas y heridos, ocho de las muertes ocurrieron en la costera Port-de-Paix, tres en Gros-Morne (noroeste), y una en Saint-Louis-du-Nord.
El sismo ocurrió a las 20.10 (hora local), tuvo una magnitud de 5,9 y su epicentro se situó a unos 19 kilómetros al noroeste de Port-de-Paix, según consignó el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS).
Dos ligeras réplicas se sintieron en la costa noroeste del país, añadió la protección civil, que indicó también que no fue emitida ninguna alerta de tsunami.
Una célula de crisis, integrada por varios ministerios, fue activada “con el fin de coordinar de manera conjunta las respuestas de urgencia necesarias”, tuiteó el primer ministro de Haití, Jean-Henry Céant.
De su lado, el presidente Jovenel Moise se dirigió a los lugares de mayor impacto, Port-de-Paix y Gros Morne, para atender la situación personalmente.
El mandatario urgió en la red social Twitter a los haitianos a “permanecer en calma”, y dijo que las autoridades locales y regionales se encontraban asistiendo a los afectados.
“El sistema de gestión de riesgos y las direcciones regionales de protección civil están en alerta”, escribió Moise.
La protección civil haitiana precisó que “además de los heridos, en su mayoría leves, se registraron olas de pánico” entre la población.

El departamento más pobre.
Imágenes de casas con muros quebrados y de edificios parcialmente destruidos circulan en las redes sociales, sin que la AFP pudiera confirmar su autenticidad.
En el departamento Noroeste, el más pobre del país, hay muchas zonas aisladas debido a la ausencia de vías en buen estado. Port-de-Paix es la capital regional.
El temblor de varios segundos se sintió también en la capital Puerto Príncipe, trayendo a la mente de sus todavía traumatizados habitantes los recuerdos del sismo que arrasó la ciudad y sus alrededores hace más de ocho años.
Cabe recordar que el 12 de enero de 2010, un temblor de magnitud de siete grados en la escala de Ritcher causó la muerte de más de 200.000 personas, dejando heridas a otras 300.000. Asimismo, más de un millón y medio de personas quedaron en la calle tras esa catástrofe, que dejó daños que fueron avaluados en 120 por ciento del PBI nacional.
Las estructuras y la organización del Estado haitiano quedó muy golpeada por la catástrofe. Al cabo de tres días, fue declarado el estado de urgencia en todo el país por un mes. Muchos edificios quedaron destruidos, entre ellos el Palacio Nacional y la catedral Notre-Dame de Puerto Príncipe.

Más desaparecidos en Indonesia.
El balance del sismo y posterior tsunami que arrasó la isla indonesia de Célebes podría ser mucho más alto de lo estimado, pues las autoridades temen que haya hasta 5.000 personas desaparecidas en dos lugares arrasados de Palu, anunciaron este domingo.
Hasta ahora han hallado 1.763 cuerpos sin vida tras la catástrofe del 28 de septiembre, que arrasó barrios enteros de Palu, localidad situada en la costa occidental de la isla de Célebes.
Pero las autoridades temen que aún haya miles de personas atrapadas bajo los escombros de dos barrios de Palu especialmente afectados.
“En base a las informaciones de los dirigentes de Balaroa y Petobo, unas 5.000 personas no han sido encontradas”, dijo el portavoz de la Agencia indonesia de gestión de desastres, Sutopo Purwo Nugroho. Hasta ahora se calculaba que eran más de 1.000.
Pero el tiempo apremia, por lo que las autoridades decidieron continuar las labores de búsqueda hasta el 11 de octubre.
“Las autoridades siguen intentando confirmar esta cifra y reunir datos. No es fácil obtener el número exacto de aquellos que quedaron atrapados por los derrumbes, la licuefacción (del suelo), o el lodo”, agregó.
En Balaroa, un amplio complejo de viviendas sociales fue cubierto por el lodo. El gobierno prevé convertir estas zonas en sepulturas colectivas y dejarlas tal cual. La esperanza de encontrar a supervivientes es prácticamente nula. “Ya estamos en el día 10 (desde que ocurrió la tragedia). Sería un milagro encontrar a alguien vivo”, dijo Muhamad Syaugi, jefe de la Agencia indonesia de búsqueda y rescate. (AFP)