Inicio El Mundo Una senadora golpista se autoproclamó presidenta

Una senadora golpista se autoproclamó presidenta

BOLIVIA SIN DEMOCRACIA

Sin la presencia de los legisladores del Movimiento Al Socialismo, los partidos de la oposición asistieron a la autoproclamación de la senadora Jeanine Añez como presidente de Bolivia y prometió «convocar a elecciones lo más pronto posible».
El argumento de la oposición al depuesto presidente Evo Morales es la interpretación de un artículo de la Constitución que, según señalan, habilita la «sucesión presidencial inmediata» ante la vacancia en la presidencia del Estado.
Sin la presencia de los legisladores del MAS, Añez no fue votada como nueva presidenta de la Cámara alta.
Luego de la autoproclamación, minutos después de que terminara una reunión de urgencia en la OEA en la que se volvió a desconocer el golpe de Estado ocurrido, Añez agradeció la presencia de la Conferencia Episcopal Boliviana en el recinto y consideró que «este proceso es lo que demanda la ciudadanía».
En su breve alocución adelantó que convocará a elecciones lo más «pronto posible» y luego se retiró con una biblia en la mano.
En las calles de La Paz, una vez que se enteraron de la autoproclamación de Añez se dispararon fuertes enfrentamientos entre partidarios de Evo y las fuerzas de seguridad.

Sin quórum
Desde la mañana la oposición vio frustradas sus intenciones de sesionar en ambas cámaras, ya que los legisladores del MAS denunciaron no contar con las «garantías» de seguridad suficientes.
La oposición pretendía sesionar para aceptar las renuncias de Morales, su vice Álvaro Uribe y la presidenta del Senado, Alejandra Salvatierra, y así ungir a la senadora opositora Jeanine Añez como presidenta de la cámara alta para ponerla en la línea de sucesión e instalar un «gobierno de transición».
La posibilidad de alcanzar quórum en ambas cámaras dependía de la decisión de los diputados y senadores del Movimiento Al Socialismo, que cuentan con la representanción de los dos tercios de los dos recintos.
La sesión de Diputados se cayó luego de intentar un cuarto intermedio, ante la ausencia de los representantes del MAS, mientras que el Senado se dilató varios horas con un escenario similar. Finalmente, la oposición decidió avanzar con la autoproclamación.

La excusa.
Tras el fracaso de la sesión en Diputados, la oposición comenzó a adelantar la estrategia que llevaría adelante para terminar con la autoproclamación de Añez. El diputado opositor por Unión Democrática Gonzalo Barrientos adelantó por la tarde que la Asamblea Legislativa colocaría a Añez en la línea de sucesión sin debate ni decisión de diputados y senadores.
Según Barrientos -que desconoció un golpe de Estado- la Constitución boliviana contempla un «principio de inmediatez para evitar el vacío de poder» que les permitiría saltear el debate legislativo.
El asambleísta del MAS Gustavo Torrico, en diálogo con C5N, descartó la estrategia planteada por la oposición para ungir a Añez e insistió en que «no existen las garantías para los legisladores del MAS, cuando Camacho tiene una lista de quiénes deben ser enjuiciados y detenidos».

Evo.
El presidente depuesto de Bolivia, Evo Morales llegó a México como refugiado político, después del golpe de Estado que sufrió el domingo pasado. El líder del MAS contó que su vida estuvo en peligro y que la intervención a tiempo del gobierno mexicano fue clave. «Estamos muy agradecidos porque el presidente de México me salvó la vida», fueron sus primeras palabras desde el aeropuerto mexicano.
En su primer discurso desde su salida del país, el ex presidente dejó también un mensaje para sus seguidores pero también «para todo el mundo». «No por este golpe voy a cambiar ideológicamente», destacó luego de denunciar que el ataque contra él se explica tanto por las transformaciones que logró en el país como por su origen. «Si algo de delito tengo es ser indígena, si algo de pecado es que hemos implementado programas sociales para los más humildes buscando la igualdad, la Justicia social», agregó.
Morales viajó en un avión de la Fuerza Aérea mexicana, que tuvo que realizar varios desvíos ya que algunos países le negaron el paso por su espacio aéreo.
Se esperaba que el avión aterrizara en Ciudad de México alrededor de las 8 de la mañana, algo que terminó ocurriendo pasadas las 14.00. «Bienvenido a México», publicó en Twitter, durante una de las escalas, Maximiliano Reyes Zúñiga, encargado de las relaciones con América Latina de la cancillería mexicana.
Al hablar a su arribo a México, el ex mandatario ubicó como desenlace de la violación del orden constitucional en Bolivia a las elecciones del 20 de octubre pasado, cuando se impuso por diez puntos por encima de Carlos Mesa. «Por el nuevo triunfo en la primera vuelta empezó el golpe de Estado», denunció aunque resaltó que el momento clave de su derrocamiento fue «en la última etapa», cuando «al golpe cívico político se sumó la Policía nacional».
Además del presidente depuesto, viajaron en el mismo avión el ex vicepresidente Álvaro Marcelo García Linera, la esposa de Evo Morales y varios ministros más. Antes Morales se había refugiado en la localidad de Chapare, en la zona del Trópico de Capricornio, en Cochabamba.
Morales fue recibido ayer por el canciller mexicano Marcelo Ebrard, quien le dio la «más cordial bienvenida» al país tanto al ex presidente como a tuda su comitiva. «El de hoy es un día de alegría porque el asilo ha sido efectivo», indicó, al asegurar que «en tierras mexicanas gozará de seguridad, libertad y protección a su vida».
El ex mandatario evaluó que su «peor delito» es que él y sus miembros de gobierno son «ideológicamente antiimperialistas». «Mientras tenga la vida, sigue la lucha y estamos seguros de que los pueblos del mundo tienen todo el derecho de liberarse», cerró. (Pagina12.com)

La ciudad de El Alto defiende a Evo
El centro de La Paz se ha transformado en un escenario de barricadas, colas para comprar en los pocos negocios que abren, transporte detenido, vecinos apostados en las esquinas atravesadas por alambres de púas y chapas de zinc. Cerca de la Plaza Murillo, centro del poder político pasan grupos con cascos, escudos, máscaras antigás, banderas de Bolivia, contingentes de policías apostándose y pidiendo refuerzo a la Fuerza Armada Nacional (FAB).
Es lunes a la noche y corre un miedo: que baje la ciudad de El Alto. Las escenas vistas durante la tarde volvieron a recordar a muchos del centro y la zona sur de La Paz que la mitad del país que votó a Evo Morales existe y no se quedará de brazos cruzados.
Lo que se pensaba que pasaría en El Alto sucedió, y fueron miles de vecinos, en su gran mayoría de la nación aymara, que salieron a las calles a hacer frente al golpe de Estado, a defender el proceso de cambio, y algo muy profundo: la bandera whipala, que durante las horas de la ofensiva golpista fue quitada de instituciones y quemada en la calle por manifestantes de derecha.
Lo que sucedió no formaba parte del plan de quienes encabezan el golpe de Estado que, a estas horas, presenta más elementos de confusión y violencia que de proyecto planificado. Un elemento resulta claro: el objetivo central era derrocar a Evo Morales y perseguirlo, como denunció al hacer público que un oficial de la Policía Nacional Boliviana (PNB) tiene una orden de arresto ilegal contra su persona, se encuentra en un sitio desconocido.
Durante el día, Morales envió mensajes desde su cuenta de Twitter para denunciar la represión en El Alto que se cobró varias vidas, entre ellas la de una niña, y para pedir no caer en enfrentamientos «entre hermanos». Por la noche, antes de subirse al avión, tuiteó: «Hermanas y hermanos, parto rumbo a México, agradecido por el desprendimiento del gobierno de ese pueblo hermano que nos brindó asilo para cuidar nuestra vida. Me duele abandonar el país por razones políticas, pero siempre estaré pendiente. Pronto volveré con más fuerza y energía». La propuesta de asilo en México será una salida posible para el presidente derrocado y bajo peligro.
Por el momento no existe, de manera visible, una dirección de los procesos de resistencia. Lo que resulta claro es que la decisión de quienes conducen el golpe será responder con represión en todas las escalas posibles. (Pagina12.com)