“¡Ya no saben qué inventar!” afirmó Correa

VUELOS IRREGULARES

El ex presidente ecuatoriano Rafael Correa, desestimó ayer un informe de la Contraloría sobre supuestas irregularidades en vuelos presidenciales al exterior durante su administración. “Nos están convirtiendo en el hazmereír del mundo (sic)”, escribió Correa en su cuenta en Twitter, anotando que “hay seis viajes irregulares de Moreno como vicepresidente, que serán ocultados por la prensa corrupta”. Correa y el mandatario Lenín Moreno sostienen una pugna de poder que fraccionó al oficialismo, en el gobierno desde 2007 y que debido al enfrentamiento entre sus líderes llegó el año pasado a perder el control del Legislativo.
La contraloría general del Estado presentó el viernes un informe -divulgado por la prensa- sobre presuntas irregularidades en cerca de un centenar de vuelos presidenciales realizados entre 2012 y 2017, que habrían costado unos 13,6 millones de dólares. Según el texto, los vuelos despegaron sin autorización de la secretaría general de la presidencia, trasladaron a personas que no eran funcionarios, aterrizaron en 24 ocasiones en paraísos fiscales, transportaron equipaje sin los chequeos de rigor y fueron y vinieron sin pasajeros.
“¡Ya no saben qué inventar! Entre las irregularidades está el transportar personas que no son funcionarios. Entonces no se podría invitar periodistas, empresarios, etc. ¡Ridículo!”, expresó Correa en Twitter. Agregó también: “Alguna vez tuvimos que enviar el avión presidencial para traer a un deportista ecuatoriano que había sufrido un grave accidente compitiendo en el extranjero”. El ex gobernante anotó igualmente que para ir a Europa -por el corto alcance del avión Legacy- tenía que hacer escala en Cabo Verde, considerado paraíso fiscal. “De ser cierto, 91 viajes con costo de 13 millones USD, es aproximadamente $143.000 por viaje. ¿Cuál es la alternativa? ¿Ir en flota Pelileo (transporte interprovincial)?”, ridiculizó.
Correa, quien tras dejar el poder vive en Bélgica, de donde es su esposa, afronta orden de prisión dictada por la justicia ecuatoriana, que lo llamó para ser juzgado por su participación en el fugaz secuestro de un opositor en Colombia en 2012. (AFP)