10 años del fallo histórico de la Corte

El 14 de junio de 2005 la Corte Suprema de Justicia de la Nación declaraba inconstitucionales las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, en un fallo histórico que aceleró los juicios a más de un centenar de represores, permitió nuevas detenciones por violaciones a derechos humanos y abrió el proceso de Memoria, Verdad y Justicia.
Gracias a esta declaración de inconstitucionalidad de las leyes de la impunidad hoy se desarrollan en el país 14 juicios en los que son juzgados represores y civiles cómplices de la dictadura, entre ellos funcionarios judiciales y empresarios.
El fallo, que puso fin al debate sobre la validez de las leyes contó con amplia mayoría de siete votos y se basó en pactos internacionales y en la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad.
Hace nueve años, Néstor Kirchner aseguró que el fallo le devolvió a los argentinos “la fe en la justicia” porque esas leyes llenaban “de vergüenza” al país.
La inconstitucionalidad de las leyes 23.492 y 23.521, dictadas en el gobierno de Raúl Alfonsín, contó con el aval de Enrique Petracchi, Antonio Boggiano, Juan Carlos Maqueda, Raúl Zaffaroni, Elena Higthon, Carmen Argibay y Ricardo Lorenzetti.
Las bautizadas “leyes del olvido o del perdón” fueron dictadas en 1986 y 1987 y frenaron decenas de causas judiciales contra acusados por la represión ilegal en la última dictadura.
La CSJN emitió el fallo en una causa puntual referida a un planteo del ex suboficial de la Policía Federal Julio Simón, detenido por el secuestro y desaparición de José Poblete, su esposa y su hija, el 27 de noviembre de 1978.
Los ministros entendieron que el Congreso no tenía facultades para dictar esas leyes que favorecieron a los jerarcas de la dictadura y sus subordinados, porque en esa época ya regían normas que impedían cerrar sin sentencia causas por graves violaciones a los derechos humanos. (Télam)