Aclaración de la Iglesia

"NO ALENTAMOS UNA MESA DE DIALOGO"

El presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Jorge Lozano, aseguró ayer que el “ánimo” de la Iglesia no es alentar una “mesa de diálogo” entre familiares de víctimas de la dictadura y militares, luego de la polémica que se generó por la iniciativa de la CEA de “reconciliación” con esa época.
A la vez, Lozano subrayó que “ojalá que quienes son acusados de delitos” de lesa humanidad “puedan arrepentirse y dar algunos datos” sobre los desaparecidos ante la Justicia.
“No hemos previsto en este camino hacer una mesa de diálogo entre unos y otros; eso no está en nuestro ánimo. Ojalá que quienes son acusados de estos delitos puedan arrepentirse y dar algunos datos que tengan todavía disponibles y que puedan ayudar a mitigar algo del dolor”, subrayó el obispo en declaraciones a radio Cooperativa.
El prelado se expresó así luego de la controversia que despertó la iniciativa de la Conferencia Episcopal Argentina de escuchar testimonios directos de desaparecidos y militares, a fin de impulsar una “reconciliación” por lo ocurrido durante la última dictadura, en el marco de la 113 Asamblea de obispos.

Juicios.
Al respecto, Lozano señaló que la idea no es armar una “mesa de diálogo” y tampoco alentar una “marcha atrás” en los juicios contra los militares por delitos de lesa humanidad.
“Los juicios deben continuar y respetarse las garantías constitucionales, garantías que no han tenido los que en la década del 70 fueron, secuestrados, torturados y asesinados”, recalcó el obispo.
El presidente de la Pastoral Social evitó referirse al fallo de la Corte Suprema que avaló el 2×1 para represores y sostuvo: “Prefiero esperar que pasen los días para leer con más detenimiento los fundamentos” de la resolución.
Por su parte, el obispo de San Isidro, Oscar Ojea, aclaró que para la Iglesia la idea de “reconciliación” no significa impunidad, sino que “todo proceso implica memoria, verdad y justicia”.
“Ha habido un profundo malentendido; la decisión nuestra ha sido simplemente escuchar y hacer un examen de conciencia de osotros los obispos, no de intervenir en ninguna propuesta”, destacó Ojea. (NA)