Alumno denunciado por abuso fue separado

COLEGIO NACIONAL BUENOS AIRES

Pocas horas después de que el director del Buenos Aires aclarara que los dos estudiantes involucrados en el caso de abuso durante la toma del colegio seguirían cursando sus estudios en el mismo establecimiento aunque en turnos distintos, tras una consulta con el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y con la Universidad de Buenos Aires, el rector del Colegio Nacional, Gustavo Zorzoli, emitió un comunicado en el que informó que “hemos decidido que el estudiante partícipe del presunto ilícito deje de asistir a clases en el Colegio (…) y continúe sus estudios en otro ámbito físico”, informó Página 12.
“Seguimos instrumentando acciones de contención y orientación tanto para la alumna denunciante como para el resto de nuestros estudiantes, según lo establece el Protocolo de Intervención Institucional ante denuncias por violencia de género, acoso sexual y discriminación de género de la UBA”, finaliza el comunicado firmado por Zorzoli.
Más temprano, Zorzoli había declarado que, por entonces, el colegio no tomaría sanciones sobre el presunto agresor dado que “sólo hay una denuncia” pero que intentarían que no se cruzara con la víctima, ya que concurrían a diferentes turnos. También había adelantado que ya había tomado intervención el Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que sería el organismo que recomendaría qué medidas tomar.
“Lo que más nos importa es la situación de los dos estudiantes -había agregado Zorzoli-. Ya nos reunimos con ambas familias, recurrimos a la asesoría legal de la Universidad de Buenos Aires y al Consejo de Derechos.” Según el rector, la carta de la alumna en donde denunciaba el episodio traumático ya estaba circulando por grupos de padres en WhatsApp.
“El colegio tiene que hacerse cargo de las dos problemáticas”, había advertido Zorzoli, quien remarcó que hasta ese momento sólo había una denuncia. Además había agregado que “no utilizaría una palabra como violación en relación con dos chicos de escuela secundaria”, sin desestimar la palabra de la víctima.