Báez admitió que Austral recibió cheques de Helvetic

EL EMPRESARIO SE NEGO A RESPONDER Y PRESENTO UN ESCRITO

El detenido empresario Lázaro Báez negó ayer ser el dueño de la sociedad suiza Helvetic Services Group pero admitió que su empresa Austral Construcciones recibió cheques provenientes de esa sociedad suiza por un total de casi 209 millones de pesos para afrontar la licitación por la construcción de represas en Santa Cruz.
Así lo afirmó -consignaron fuentes judiciales- en el escrito que presentó ayer ante el juez federal Sebastián Casanello en el marco de la ampliación de su indagatoria en el marco de la causa que se lo investiga por presuntas maniobras de lavado de dinero.
Báez, detenido hace exactamente un mes en el marco de este expediente, permaneció durante poco más de media hora en el despacho del magistrado, en el cuarto piso de los Tribunales Federales de Comodoro Py, y se limitó a presentar un escrito con críticas al fiscal y al magistrado y a negarse a responder preguntas.

Negó los cargos.
Según trascendió, en el texto, el empresario santacruceño negó todos los cargos en su contra y, en ese marco, afirmó no ser el dueño de Helvetic Services Group, la sociedad suiza que compró la financiera SGI a Federico Elaskar.
No obstante, admitió que Austral Construcciones, la empresa insignia de su grupo, recibió nueve cheques por un importe total de casi 209 millones de pesos correspondientes a la sociedad suiza Helvetic Services Group.

Explicación.
Al procurar explicar ese movimiento, siempre según el relato de fuentes que tuvieron acceso al escrito, Báez consignó que se trató de un “mutuo” -un tipo de préstamo- destinado a afrontar “la licitación para la construcción de las represas” santacruceñas Jorge Cepernic y Néstor Kirchner.
Al referirse al préstamo, insistió en que se trató de una operación “legal” y agregó que para competir en dicha licitación integró con Austral Construcciones una Unión Transitoria de Empresas (UTE) de la que también fueron parte la empresa Iecsa (de Angelo Calcaterra, primeo del presidente Mauricio Macri) y una compañía China.

Accionar del juez.
El empresario detenido criticó en varios pasajes de su escrito el accionar del juez y le solicitó que contrastara sus dichos en referencia a la conformación de una UTE con los de los empresarios a los que hizo referencia.
Sobre la licitación, Báez sostuvo que fue ganada por la empresa Electroingenieria de manera irregular aunque no aportó ninguna prueba en ese sentido.
En este tramo de la investigación, el juez federal Casanello y el fiscal Guillermo Marijuan buscan determinar si, a través de una posible maniobra de “autoventa o aucompra de títulos de la deuda pública” por parte de sociedad Helvetic Services Group, “se reingresó al país una suma aproximada de 33 millones de dólares”, que habría sido “insertada en el mercado local a partir de su depósito en una cuenta bancaria de Austral Construcciones S.A”.

Postura.
Lejos de exhibir intenciones o efectivamente pedir acogerse a la figura del “arrepentido” -como habían especulado distintas versiones periodísticas en los últimos días- Báez se mantuvo ayer en su postura de rechazar los cargos en su contra y negarse a responder preguntas.
El empresario que amasó su fortuna como concesionario de obra pública en Santa Cruz manifestó en su escrito que estaba siendo perseguido por ser un empresario con plata y recordó que ninguno de los jueces que lo investigó en otras causas lo citó a indagatoria.
En ese marco, hoy será el turno de la ampliación de la indagatoria de su hijo Martín, también por esta multimillonaria operación con bonos de deuda soberana argentina tendiente a reingresar al país dinero de su grupo empresario.
A estas indagatorias se sumarán la semana próxima las del abogado Claudio Bustos y Marcelo Ramos, en tanto que al detenido abogado Jorge Chueco el juez federal Sebastián Casanello ya lo indagó por estos hechos incorporados al expediente fruto de la investigación. (Télam)