BCRA aplica millonaria multa al HSBC

POR "INCUMPLIR" NORMAS SOBRE PREVENCION DE LAVADO DE DINERO

La Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias del Banco Central (BCRA) aplicó una multa de 85,7 millones de pesos al HSBC Bank Argentina S.A. y a sus autoridades, por “incumplir normas sobre prevención del lavado de dinero”.
Fuentes de la Superintendencia indicaron a Télam que la multa a la entidad financiera de capitales británicos se debe a que no cumplió disposiciones “vinculadas con el conocimiento del cliente, que apuntan a determinar la capacidad económica del mismo o ingresos suficientes, que permitan determinar el verdadero origen de los fondos operados”.
La nueva sanción se distribuye del siguiente modo: la entidad deberá pagar 42 millones de pesos, mientras los directivos involucrados, incluyendo su presidente y vice, abonarán 43,7 millones.
El dictamen de la Superintendencia señala que “las infracciones a las normativas del Banco Central fueron detectadas en las supervisiones regulares que lleva adelante sobre bancos y casas de cambio”.

Declaraciones juradas.
El banco HSBC “había dado curso a operaciones de cambio de clientes por un monto total de 42 millones de pesos, respecto de los cuales no aportó las correspondientes declaraciones juradas acerca de la licitud y el origen de los fondos, con la documentación respaldatoria que las sustente”, agregó la Superintendencia de Entidades Financieras.
Si bien las operaciones detectadas corresponden a un sumario abierto en el período 2008, no se habían aplicado hasta ahora las sanciones correspondientes.

Directivos.
Entre los directivos multados se encuentran el actual presidente del banco, Gabriel Diego Martino (7,5 millones de pesos) y el vicepresidente de la entidad, Miguel Ángel Estévez (8,4 millones).
En el BCRA explicaron que la medida no está vinculada con la denuncia por evasión fiscal y asociación ilícita realizada a fines del año pasado por la AFIP contra el holding y sus directivos.
En esa causa se investiga al banco por facilitar la apertura y ocultamiento de 4.040 cuentas de empresas e inversores argentinos por aproximadamente 3000 millones de dólares en una sucursal suiza del banco.
Con respecto a la nueva multa, si bien la decisión gubernamental puede ser apelada en la Justicia, la entidad financiera está obligada a pagar ahora y previsionar luego la multa en su balance.

Primer caso.
En los dos últimos años y medio la entidad financiera fue sancionada por la Unidad de Información Financiera (UIF, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos) por otras tres operaciones sospechadas de lavado de dinero, por más de 100 millones de pesos en total, que no fueron informados a las autoridades.
Las multas aplicadas por la UIF al HSBC fueron por 63,3 millones de pesos, 30 millones y 10,6 millones, respectivamente.
En el primer caso -de agosto de 2012- el banco no reportó operaciones de un cliente entre septiembre y diciembre de 2007, cuando no poseía ningún documento que diera cuenta del origen de los fondos y la firma en cuestión, una consignataria rural, no presentaba actividad registrada.
La firma se constituyó a fines del año 2006 e inició su actividad ante la AFIP en junio del año siguiente, y al momento de pedir la apertura de una cuenta corriente en el HSBC la sociedad declaraba no tener empleados ni instalaciones propias, y sus declaraciones juradas y facturación figuraban en cero.
Según el banco, la firma le habría dicho que su facturación anual estimada sería de unos 900 mil pesos, pero o la empresa realizó operaciones por casi 32 millones de pesos en apenas tres meses y el oficial de cumplimiento no envió ningún reporte a la UIF.

Segundo caso.
En el segundo caso, en diciembre de 2012 se aplicó la multa a HSBC Bank Argentina porque no se reportó una operación sospechosa realizada por la Asociación Mutual de Panaderos Unidos del Tercer Milenio en 2007, por un monto superior a los 15 millones de pesos.
Esa entidad, señaló el organismo, “no contaba con un perfil que le permitiera justificar el origen del dinero ni el monto de las operaciones señaladas, ni el banco poseía en los legajos de dicho cliente los balances necesarios para determinar su perfil”. (Télam)