Bifes sí, pero asado no

CARNE: ¿QUE COMPRAN LOS IMPORTADORES ARGENTINOS?

Obviamente, todos “llevan” cortes y productos distintos, de categorías vacunas disímiles y para usos diferenciados. “Es la ventaja de vender cortes y no animales enteros”, aseguran los exportadores.
Las ventas externas de carne argentina del último año dan por tierra con el supuesto de que la exportación compite con el mercado interno.
“Europa se lleva los cortes de alta calidad, Israel y Chile el cuarto delantero, China el garrón y el brazuelo, Rusia el trimming y Brasil la picaña”, aseguró Ulises Forte, Presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) y añadió: “es decir que los cortes del parrillero, que son los que más nos gustan a los argentinos, prácticamente no se exportan”.
En ese contexto, aplicando “inteligencia de mercado”, la Argentina podría recuperar las exportaciones no sólo sin afectar el mercado interno sino, además, aumentando la oferta interna de los cortes más consumidos.

“Negocio naciente”.
El último año, China fue el principal destino en volumen para la carne vacuna argentina, aunque se trata de compras muy distintas a las de Europa occidental ya que los cortes “estrella” del mercado son el garrón y el brazuelo (denominados “Shin” y “Shank”), mayormente de vaca. Toda la carne vacuna que se exporta hacia China es congelada y sin hueso, al menos hasta que se obtenga la ampliación del protocolo sanitario. Entre junio de 2016 y mayo de 2017, la Argentina exportó hacia China 64.676.901 kg. de carne vacuna, por un valor total de 266.204.606 dólares.

Fanáticos del bife.
Muy distintas son las compras de los importadores europeos, que abastecen un circuito ABC1 en el que la imagen de la carne vacuna argentina es desde los inicios de la industria frigorífica, una marca indiscutida de calidad. La mayoría de las exportaciones ingresan a través de los puertos de los Países Bajos (donde se registró un alza del consumo de nuestros bifes a partir del fenómeno “Máxima”, según aseguran los industriales) y los de Alemania, sin lugar a dudas los europeos más “fanáticos” de nuestras carnes.
Los cortes más demandados en el último año fueron los bifes, el corazón de cuadril y el lomo. Entre junio de 2016 y mayo de 2017, la Argentina exportó hacia los Países Bajos por un valor total de 102.351.469 dólares y hacia Alemania por 249.995.184 dólares.

Cuarto delantero.
Los chilenos son fanáticos del asado, entendido como sistema de cocción o preparación, aunque al momento de encender el fuego no suelen utilizar la costilla del vacuno sino otros cortes sin hueso que tienen denominaciones muy distintas a las que le damos en el país, como “huachalomo”, “posta rosada” o “lomo vetado”.
Nuestro país es uno de los principales proveedores de carne de ese mercado y es reconocido por su calidad entre los consumidores más sofisticados de los barrios más acomodados de Santiago de Chile. Entre junio de 2016 y mayo de 2017, la Argentina exportó hacia Chile 28.367.271 kg. de carne vacuna, por un valor total de 158.227.771 dólares.

Kosher.
El mayor volumen exportado a Israel es de carne vacuna congelada sin hueso del cuarto delantero del vacuno, como aguja, cogote o marucha. La carne exportada hacia ese destino posee certificación “kosher”, que respeta leyes dietéticas religiosas judías. Entre junio de 2016 y mayo de 2017, la Argentina exportó hacia Israel 18.991.949 kg. de carne vacuna, por un valor total de 116.560.677 dólares.

Falda para todos.
Aunque se exportan pequeñas cantidades de carne enfriada sin hueso de alta calidad (bife ancho, bife angosto, lomo, etc.) lo más vendido hacia Rusia es la falda, congelada y sin hueso, y el “trimming”. Hasta el “boom” chino de los últimos dos o tres años, la Federación Rusa era el principal destino en volumen para la carne vacuna argentina que era y es destinada mayormente a la producción industrial.
Aunque no es un corte como tal, el trimming es uno de los productos más exportados en volumen, especialmente a destinos como Rusia y China. Son los recortes de troceo, o sea los pequeños pedazos de carne y grasa que se descartan para el corte anatómico o lo que se obtiene de pelar huesos. Entre junio de 2016 y mayo de 2017, la Argentina exportó hacia la Federación Rusa 4.892.816 kg. de carne vacuna, por un valor total de 16.372.153 dólares.

En Brasil.
La picaña (“picanha”, en portugués) es uno de los cortes preferidos por los consumidores de Brasil y que -turismo mediante- también se puso de moda en los últimos años en algunos restaurantes de Buenos Aires. Se trata, ni más ni menos, que de la tapa del cuadril, que es lo que se exporta mayormente hacia las tierras cariocas. También, en menor medida, se envían algunos bifes y colitas de cuadril. Entre junio de 2016 y mayo de 2017, la Argentina exportó hacia la Brasil 6.212.742 kg. de carne vacuna, por un valor total de 56.716.590 dólares.

Marruecos.
Es una rareza dentro del mapa de exportaciones: No es un mercado habitual para los exportadores sino que se trata de una licitación anual que realiza el reino para el abastecimiento del ejército. En el último año se envió hacia esas tierras africanas cuarto delantero congelado con hueso y cuarto trasero con hueso. El total de carne exportada hacia Marruecos entre junio de 2016 y mayo de 2017 fue de 4.660.432 kg., por un valor total de 14.914.064 dólares.