Bonadío no encuentra los “cuadernos del chofer”

SOLO TIENE FOTOCOPIAS

El sistema político entró en conmoción porque no aparecen los cuadernos del ex chofer de Roberto Baratta que desataron uno de los casos de corrupción más resonante de los últimos años.
El fiscal Carlos Stornelli debió allanar dos propiedades del chofer Oscar Centeno, supuesto dueño de los cuadernos que aún no aparecieron.
En el juzgado del juez federal Claudio Bonadio, que ordenó la detención de 18 ex funcionarios kirchneristas y empresarios, no mostraron aún los originales que reveló el diario La Nación, por lo que el mundo político y judicial se pregunta por estas horas si quienes están en la cárcel fueron a parar allí por una fotocopia.
Personal de carrera del juzgado de Bonadio reveló que hay mucha preocupación para ver cómo reconstruyen el caso para que no termine en un papelón internacional. Incluso hay sospechas de que tanto Stornelli como Bonadio fueron víctimas de un “relato”.
Bonadio recibió las copias por parte de Stornelli, que las había recibido de parte de un periodista de La Nación y aún no consiguió los originales. Según reveló TN podrían haber sido quemados por el propio Centeno.
El periodista, Diego Cabot, nunca conoció al chofer y aseguró en una entrevista con LN+ que tuvo en su poder los cuadernos por más de dos meses y que los digitalizó junto a un equipo de La Nación.
Especialistas advierten que es común que en “operaciones” judiciales se den copias porque la fotocopia le impide al perito chequear la tinta y el papel para determinar la fecha de escritura. Es por eso que dudan de la fortaleza probatoria que pueden tener las copias en el proceso judicial.
Entre tanto, en las redes comenzaron a circular versiones que indican que las tapas de los cuadernos marca Gloria que exhibió La Nación para referirse a escritos de 2010, no se habían puesto a la venta hasta 2012.
En este contexto de confusión, sin embargo, también hay otras fuentes judiciales que aseguran que hay elementos probatorios complementarios como para haber ordenado las detenciones.

Centeno.
Al declarar como imputado colaborador, Oscar Centeno, el ex chofer de Roberto Baratta, reconoció que los cuadernos con anotaciones sobre supuestos sobornos a ex funcionarios del kirchnerismo eran suyos y luego participó junto al fiscal federal Carlos Stornelli de dos allanamientos en los que se habrían buscado los originales sin éxito.
El hombre, que se acogió a la figura del “arrepentido”, declaró en los tribunales federales de Comodoro Py en horas del mediodía y, al finalizar, Stornelli aseguró que “aportó mucha información”, pero no dio detalles sobre el contenido porque la causa se encuentra bajo secreto de sumario.
Centeno reconoció ante la Justicia que eran suyos los cuadernos en los que registraron los retiros de bolsos con dinero de empresarios y su distribución en domicilios de ex funcionarios del gobierno kirchnerista durante casi diez años.
Al término de la audiencia en Retiro, el ex chofer se trasladó junto a Stornelli a su vivienda en la localidad bonaerense de Olivos, donde se llevó a cabo un allanamiento que habría tenido como objetivo principal encontrar los cuadernos originales, ya que a la Justicia habrían llegado copias.
El segundo operativo tuvo lugar en una propiedad del cuñado del ex chofer ubicada en Bella Vista, cuyas llaves estaban en el domicilio de Olivos: allí, Stornelli arribó junto a funcionario judiciales y efectivos policiales, mientras que Centeno se quedó en el primer domicilio con custodia.

Desafuero de Cristina.
En tanto, el juez federal Claudio Bonadio volverá a pedir el desafuero de la senadora nacional Cristina Kirchner por el escándalo de los cuadernos, al tiempo que ya solicitó a la Cámara alta autorización para allanar sus domicilios.
Así lo confirmaron fuentes judiciales, que precisaron que la solicitud es para realizar operativos en las viviendas que la ex presidenta tiene en las localidades santacruceñas de Río Gallegos y El Calafate y también en la Ciudad de Buenos Aires.
La Ley de Fueros (25320) establece que “no se podrá ordenar el allanamiento del domicilio particular o de las oficinas de los legisladores ni la intercepción de su correspondencia o comunicaciones telefónicas sin la autorización de la respectiva Cámara”.De acuerdo a esa norma, la Cámara puede autorizar el allanamiento sin dictar el desafuero, que es la otra medida que el juez federal tiene en carpeta, adelantaron fuentes judiciales, posiblemente para después del 13 de agosto, fecha en la que la ex mandataria deberá presentarse a declarar.
En declaraciones a la prensa acreditada en el Senado, el presidente provisional de la Cámara alta, Federico Pinedo, consideró que el pedido de allanamiento debería “ser tratado con más urgencia que un desafuero”. (Lapoliticaonline.com y NA)