Cae la demanda industrial de energía

La demanda de electricidad por parte de la industria viene en caída en once de los últimos catorce meses con una baja del 4,94% en enero y desplomes de hasta el 95% en algunas plantas de grandes compañías.
La recesión generó que algunas empresas industriales cancelaran turnos de producción, eliminaran productos sin margen de rentabilidad o directamente suspendieran líneas de fabricación ante la falta de demanda por la retracción del consumo.
El fuerte aumento de las tarifas eléctricas, con picos de 1.000 por ciento para los últimos catorce meses, también hizo que haya industrias con máquinas fuera de servicio y comercios a oscuras en las principales avenidas de las grandes ciudades del país.

Vacaciones adelantadas.
La compleja situación industrial -en la que también juega un papel clave la apertura de importaciones para varios sectores- hizo que las empresas decidan adelantar vacaciones y hacer paradas estratégicas, respondiendo también a situaciones estacionales.
Eso hizo que la compra industrial de electricidad cayera con fuerza durante todo el 2016, con un pico del 17% en agosto, y subas sólo en diciembre (1%), noviembre(6%) y mayo (1%), según datos de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).

Relevamiento.
De un reporte interno de Cammesa sobre 460 grandes industrias relevadas en todo el país, se advierte que algunas empresas decidieron directamente cerrar sus puertas durante el primer mes del año y retomar su actividad en febrero.

Bajas.
Las principales bajas se dieron en el papel y la madera, con un retroceso del 17% en enero; la actividad petrolera, con una baja del 10%; los productos metálicos no automotrices, con un descenso del 12%; y el sector textil, que se desinfló un 10%.
Ademas, dos sectores que miden la “temperatura” de la economía como son el consumo (comercio) y la industria de la construcción mostraron una caída de la demanda del 4 por ciento anual durante el primer mes del año.
Entre los grandes clientes del sistema eléctrico nacional, hay empresas que bajaron casi totalmente su demanda: un caso es la firma Air Liquide (dedicada a la producción y comercialización de gases industriales y medicinales), con una baja del 94,39% respecto de enero de 2016.
La siderúrgica Acindar Rosario bajó su demanda de electricidad en un 79,35% anual en enero; El Ingenio La Providencia (Arcor) dedicado al procesamiento de caña en Río Seco, Tucumán, bajó su demanda en un 94,08%.
Incluso la empresa estatal Aguas y Saneamientos Argentinos SA (AYSA) disminuyó un 26,49% su demanda de electricidad en la estación elevadora Centro -ubicada en el barrio porteño de Balvanera- durante el primer mes del año.

Reclamos.
La Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) reclamó ayer “políticas de Estado claras hacia la industria y el comercio nacional, superadoras de la difícil coyuntura y de disputas partidarias y sectoriales”.
“Seguimos bregando por la vigencia de un sólido mercado interno cimentado en el consumo, la producción nacional y el poder adquisitivo real de los ciudadanos, evitando la precarización del empleo y la desocupación, caldo de cultivo donde fenecen las pymes”, precisó la entidad conducida por Alberto Kahale mediante un comunicado difundido a la prensa.

Protección.
En ese aspecto, consideró que una “visión política de largo plazo, necesita de acciones proactivas a favor de la protección de nuestras empresas de la acción de los países invasivos, cuyos excedentes de producción pretenden alojarlos en las naciones periféricas en vías de desarrollo a precios de dumping”.
“Es necesario la búsqueda de coincidencias en una mesa de diálogo social y político, que aporte a actitudes superadoras y un consenso constructivo y cuya iniciativa creemos debe ser del Gobierno nacional”, señaló FEBA. (Télam y NA)