Calientan los motores

Los gremios calientan motores para salir a correr fuerte en la carrera salarial contra la inflación que largará en las próximas semanas, en las que los sectores más críticos del Gobierno pedirán aumentos del 35 por ciento, mientras que quienes apoyan a la gestión kirchnerista se ubicarán diez puntos por debajo.
El Gobierno prometió que no impondrá un techo para las paritarias, pero pidió que sean anuales y reclamó “responsabilidad” a los gremios, con lo que la CGT oficialista que conduce Antonio Caló interpretó que los pedidos no deberían superar el promedio de 2013: el 25 por ciento.
El sinceramiento de la inflación con un nuevo índice de precios (que para enero arrojó un incremento del 3,7 por ciento) cambio el escenario y los gremios más lejanos al kirchnerismo estiman que se legitimó el reclamo de una cifra más holgada respecto de años anteriores.
Desde el sector oficialista, Ricardo Pignanelli, secretario general de Smata se negó a dar una cifra y fundamentó su posición:
“Hablar de un número, como se está haciendo desde enero, sólo sirve para darles el aval a los formadores de precios para que cambien la tiquetera y le sigan pegando a la remarcación”.
“Yo creo que tenemos que discutir la rentabilidad de las empresas, los volúmenes de producción, la productividad, la canasta necesaria para los trabajadores, y de ahí seguro va a salir un número que va a conformar a ambas partes. La buena negociación termina en un número que conforma al trabajador y que no lo deja al patrón desequilibrado.
Por otra parte, el secretario adjunto del Sindicato de Choferes de Camiones (Sichoca), Pablo Moyano, afirmó ayer que pedirán un 35% de aumento salarial debido a “todo el desfase que produjo la inflación y rechazó que se impongan techos porcentuales en las próximas paritarias. (AFP-NA)