Carlotto: “Que traiga luz y brinde datos concretos”

LA TITULAR DE ABUELAS HABLO DE LOS ARCHIVOS

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, manifestó ayer su expectativa acerca de que la documentación desclasificada por Estados Unidos sobre la situación de la Argentina en materia de derechos humanos en el período 1977-1980 “traiga luz y brinde datos concretos” sobre el destino de los nietos secuestrados durante la última dictadura cívico militar.
Así lo manifestó la dirigente al ser consultada sobre la presentación que realizara el lunes el Gobierno de los documentos desclasificados por el Departamento de Estado norteamericano, que abarcan el período comprendido entre 1977 y 1982 y donde se incluyen en 1.078 fojas de documentos diplomáticos, del FBI y del Pentágono.
Las Abuelas de Plaza de Mayo, que el lunes recibieron una copia de la documentación, comenzarán a analizarla con la esperanza de hallar información que conduzca al esclarecimiento de los casos de apropiación de niños durante la dictadura.
“No hay que ilusionarse mucho”, advirtió Carlotto, aunque destacó el “gesto” de abrir los archivos secretos, luego de la promesa que realizara el presidente Barack Obama durante su visita a la Argentina en marzo pasado.
La información se suma a los archivos ya desclasificados en 2002 por Estados Unidos y a los facilitados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en mayo de este año.
Ayer, en conferencia de prensa, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, aclaró que “confirma mucho de lo que se ha dicho en juicios y testimonios pero es una posición oficial de los Estados Unidos” y advirtió que el documento concluye con un escrito que dice que “el informe fue ‘limpiado’ (cleaning) por el Secretario de Estado de los Estados Unidos”, ante lo cual planteó la necesidad de “saber qué parte fue limpiada”.

Carta De Massera.
En los documentos desclasificados entregados la semana pasada por los Estados Unidos a la Argentina hay una carta del almirante Emilio Massera al presidente James Carter en la que dice que “Occidente es la libertad de pensar y de hacer” y el “respeto al honor, al trabajo, al talento”. Y completa: “Pero Occidente es también el amor, es la esperanza y es la misericordia”.
La carta de Massera tiene un membrete en el ángulo superior izquierdo que dice “Junta Militar. Comandante en Jefe de la Armada” y está fechada el 15 de septiembre de 1978. El responsable máximo del campo que operaba en la Escuela de Mecánica de la Armada la escribió para compartir con Carter “algunas reflexiones sobre la situación de mi país” porque estaba por cesar en sus funciones como miembro de la Junta.

Reconquista.
Uno de los párrafos tiene tono de cruzada. “En mis frecuentes visitas a todos los países sudamericanos he hecho especial hincapié en la necesidad de emprender la reconquista del espíritu de Occidente por parte de todos los países americanos, como único camino para salvaguardar nuestra identidad continental.” Massera dice haber “enfatizado hasta el cansancio que a Occidente no hay que buscarlo en el mapa, porque es hoy una actitud del alma que no está atada a ninguna geografía”.
El de Massera no es un planteo filosófico. Recuerda el mensaje a Carter que “esta insistencia en sacar a la luz ese espíritu dormido de nuestros pueblos ha sido acogido siempre con beneplácito”. Pero señala también que “resulta extraño entonces comprobar que, paradójicamente, el tema central de las presentes divergencias argentino-norteamericanas sea el mismo que nos ofrece la mayor posibilidad de una comprensión total entre nosotros”.
Es decir que, para Massera, la Argentina era más baluarte de Occidente que los Estados Unidos, o al menos los Estados Unidos de Carter, y que por ese motivo la Argentina debía ser comprendida en su reconquista. Massera aparecía, así, como una reencarnación de los Reyes Católicos en la lucha contra moros y judíos que terminó en la reconquista española de 1492.
Massera, sin embargo, no se priva de colocar a Carter dentro de su propio pensamiento. La carta aluda a una supuesta “generosa mención” realizada el 27 de enero “ante un grupo de periodistas de la Nueva Inglaterra reunidos en la Casa Blanca”. También recuerda sus conversaciones en Caracas con el entonces presidente Carlos Andrés Pérez y con los ex presidentes Rómulo Betancourt y Rafael Caldera.
Al final recuerda que vivió en Washington dos años en la década del ’60 y expresar el deseo de “conversar personalmente con usted sobre la evolución de la situación argentina” en los meses siguientes. Massera cita glamorosamente y en inglés la chance de “a brief sentimental return to Washington”, o sea un breve viaje de regreso en tono sentimental. (Télam y Pagina12.com)

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