Carrera recuperó su libertad

Fernando Carrera, el hombre que fue absuelto por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la causa conocida como la “Masacre de Pompeya”, en la que en 2005 murieron dos mujeres y un niño, dijo ayer que el caso “sigue impune porque la Justicia tardó 11 años y nueve meses en decir quién no fue”.
“Siento una alegría inmensa, son 11 años y nueve meses de sufrir”, expresó Carrera (38) a radio Vorterix tras la absolución.
“Ese tiempo no te lo devuelve nadie, es un tiempo perdido de alguna manera. Esperemos que no tarde tanto en decir quién fue, quién causo todo esto”, expresó el hombre.
“No nos olvidemos -agregó- que hay tres víctimas fatales y esto está impune. Hasta el martes el culpable era yo, hoy es un caso impune y es por la memoria de esas victimas que la Justicia tiene que encontrar a quiénes fueron los culpables”.
Carrera recordó en la entrevista los peores momentos que pasó en estos años, como el día que fue detenido y los traslados a las prisiones, y dijo que “sin duda los mejores fueron la salida de la cárcel y que de alguna manera se terminó todo esto”.
Y tras recordar que pasó siete años, cuatro meses y 13 días detenido, aseguró que fue víctima de “una causa armada” y que llegó a juicio oral “por la connivencia de una parte de la Justicia con la policía”.
El martes la Corte Suprema sostuvo que “la sentencia que confirmó la condena no se había tratado en forma imparcial y adecuada el descargo de Carrera”, quien siempre dijo ser ajeno a los hechos investigados.
La Masacre de Pompeya ocurrió el 25 de enero de 2005, cuando Carrera, iba al volante de un Peugeot 205, atropelló y mató a dos mujeres y a un niño en ese barrio porteño. (Télam)

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