Chicos se prostituyen por comida

Chicos y chicas se prostituyen por comida, droga y alcohol en el Mercado Central, donde hay “un muro de silencio” para esconder un flagelo denunciado por una organización no gubernamental que busca resguardar a los menores de esa cruda realidad. “El Mercado Central es como una ciudad aparte, un lugar donde todos los vicios, inequidades y problemas de la sociedad están amplificados, y desde nuestro lugar intentamos rescatar a los chicos, mostrarles que otra realidad es posible, crecer de forma sana, pero es difícil”, señaló Gilda Acosta, integrante de la ONG Tras.Sos.
La trabajadora social comentó que realizar un diagnóstico del lugar les llevó aproximadamente un año, y aseguró que “el problema era sencillo y estaba a la vista: todos eran consumidores de drogas, sexo, violencia, entonces naturalmente se generaba un muro de silencio”. “De a poco logramos ingresar en sitios del mercado que antes estaban prohibidos para cualquiera que no perteneciera. Nosotros no estamos para castigar el delito, sino para prevenir y tratar que el pibe tenga otras posibilidades”, indicó en declaraciones a Diario Popular. Además, Acosta sostuvo que la intención de ellos no es “hacer el trabajo de la Justicia o el Estado, pero sí articular con ambos para que se encuentre una solución”.
“Hay grupos que operan desde hace muchos años, que es difícil de desarmar, sumando a que se intenta tapar el problema, ocultarlo. Sería necesario un ejército de gente trabajando las 24 horas, siguiendo todos los casos que se presentan, con exclusividad y mucha dedicación”, agregó.
Por su parte, Pablo Prado, otro integrante de esta ONG, afirmó que “a la gente de arriba en la práctica esto le interesa poco”. “Fue muy difícil encontrar los hechos y muchas veces sentimos que estábamos por el camino equivocado. ¿Por qué era tan complicado?, porque consumidores eran todos: policías, changarines, seguridad privada, comerciantes, camioneros y algunos directivos también”, precisó. Según el matutino, los abusos contra menores obligados por la necesidad de prostituirse se habrían cometido en un lugar denominado las “catacumbas”, zona de vestuarios subterráneos que cada nave del mercado tiene con un acceso restringido.
(NA)