Claudio Avruj recibió a dirigentes del Celtyv

VICTIMAS DEL "TERRORISMO GUERRILLERO"

El secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, recibió ayer a dirigentes del Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv), que investigan y reclaman justicia por los crímenes cometidos por organizaciones guerrilleras en los años 70.
“Hoy (jueves) el Celtyv y familiares de víctimas del terrorismo nos reunimos con el secretario de Derechos Humanos. Fue una reunión muy productiva”, afirmó la presidenta de la organización, Victoria Villarruel, en un comentario que publicó en Twitter al que adjuntó una foto de los dirigentes de la agrupación junto a Avruj.
Villarruel, una abogada autora del libro “Los otros muertos, víctimas civiles del terrorismo guerrillero de los 70”, dijo que la reunión se realizó “en un clima de mucho respeto” y que es “la primera vez” que son recibidos por un funcionario nacional.
El Celtyv fue fundado en 2006, durante la Presidencia de Néstor Kirchner, tras la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final por parte del Congreso y la declaración de inconstitucionalidad de ambas normas por parte de la Corte Suprema de Justicia, lo que produjo la reapertura de las causas contra represores de la dictadura militar.
La anulación de las leyes permitió el reinicio de los juicios por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar en el marco del terrorismo de Estado.
En su página web, el Celtyv se define como “una organización no gubernamental dedicada a la asistencia de las víctimas del terrorismo en la Argentina”, como consecuencia “de la violencia armada desplegada por el terrorismo de las organizaciones guerrilleras que hicieron la guerra revolucionaria” en el país.
Afirma que esta violencia fue “fomentada por líderes políticos, tolerada y encubierta por gobernantes y funcionarios múltiples desde sus orígenes hasta la fecha” y que las víctimas y sus familiares “no han tenido ni tienen justicia, verdad, reparación ni paz, sino sólo un deliberado olvido, un cómplice silencio y un injustificable abandono”. (NA)