Inicio El Pais ¿Cómo se trata el cáncer de mama en el país?

¿Cómo se trata el cáncer de mama en el país?

Tratamiento personalizado, de alta precisión y con enfoque en la calidad de vida de la paciente son los focos con los que hoy se trata el cáncer de mama en el país, que cuenta con estándares médicos de «primera línea y comparables con los mejores sitios del mundo», destacaron especialistas en un simposio internacional en Córdoba.

«Lo importante hoy en el cáncer de mama es que el tratamiento sea a medida de la paciente», remarcó Silvia Zunino, presidenta de la Fundación Marie Curie, la ONG que organizó esta semana la tercera edición del taller Internacional Multidisciplinario de Cáncer de Mama.

El encuentro reunió a 80 expositores del ámbito local y del extranjero, entre los que se encuentran los países de EE.UU., España, Francia, Italia, Chile, Colombia y Brasil. Allí se abordaron desarrollos como las plataformas genómicas, que permiten ayudar a los médicos a seleccionar una estrategia terapeútica adecuada y evaluar evitar la quimioterapia, hasta los beneficios de la biopsia líquida, una muestra de sangre que permite detectar células tumorales circulantes antes de una posible metástasis.

«Un tumor de un centímetro en la mama de una mujer no es igual al tumor de un centímetro en la mama de otra mujer», resumió la especialista, que también preside el centro de radioterapia Instituto Zunino, y agregó que ese ejemplo es clave para entender cómo se fue descartando usar el mismo tratamiento para todas las pacientes para enfocarse en la precisión. 
Es decir, en lugar de clasificar solo por parámetros tales como el tamaño del tumor o edad de la paciente, también se deben incorporar estudios biológicos y genéticos para un mejor tratamiento. 
Y las particularidades son importantes porque «hay en promedio un 25% de pacientes con cáncer a nivel mundial a los cuales se los estaría sobretratando, de acuerdo con estudios internacionales», declaró Luis Martínez, jefe del departamento de Oncología del Hospital Universitario de Maternidad y Neonatología.
Este sería el caso, continuó el profesional, de una paciente que recibe quimioterapia, pero luego ciertos estudios permiten detectar que la «firma genética» de su tumor era de «bajo riesgo».
Son nuevos estudios que permiten «no sobretratar», por ejemplo, con quimioterapia, a los pacientes pero tampoco «subtratar», y aquí es cuando el tumor «parece ‘bueno’ pero genéticamente se ve que es de alto riesgo», agregó Martínez.

Sobre esta línea se explayó Mario De Romedi, médico especialista en Oncología Clínica, quien contó que «el uso de la quimioterapia se generalizó alrededor del año 2000», en reuniones de consenso en los Estados Unidos. Pero fue en el 2003, con el desarrollo del proyecto del genoma humano, cuando se empezaron a estudiar las características genéticas de la enfermedad.

Citó el estudio «Oncotype DX», una plataforma genómica que permite medir ciertas características y luego marcar lo que se llama un «score de recurrencia» que va del 0 al 100, para formar luego tres grupos: de buen pronóstico (score 0-11), intermedio (11 a 25) y de riesgo avanzado (26 a 100).
«Hoy se sabe que si pedimos el Oncotype a nuestras pacientes y el score es menos de 11, esa paciente solo recibe un comprimido por boca y no necesita quimioterapia», indicó el doctor.
Pero destacó que este año salió en Estados Unidos una investigación con «casi 10.000 mujeres incluidas en el grupo intermedio, en donde si el score de recurrencia es entre 11 a 25 tampoco hace falta quimioterapia».
«Entonces estamos salvaguardando a casi un 75% de mujeres de la quimioterapia, que están incluidas en el primer y segundo grupo», sostuvo De Romedi sobre este estudio que aún no cuenta con cobertura y cuesta alrededor de 4.800 dólares, por lo que están fomentando su inclusión en las coberturas obligatorias.

Estos avances apuntan al eje de que tanto el tratamiento como la cirugía sean «personalizadas» al paciente y en dirección a «reducir lo más posible la agresividad pero sin perder seguridad», acotó Eduardo González, médico especialista en mastología y jefe del Departamento de Mastología Instituto «Angel Roffo». (Télam)