Condenaron a Amado Boudou

SIN QUE ESTE FIRME LA PENA, EL EX VICEPRESIDENTE REGRESA A EZEIZA

El juicio que condeno al ex vicepresidente Amado Boudou no pudo probar que Vanderbroele era el testaferro de el funcionario (ni siquiera se conocían). Ni de dónde vino el dinero ni quién se encargó del management. La condena por Ciccone se produce al final de un juicio en el que curiosamente se comprobó todo lo que siempre dijo Amado Boudou, empezando por el hecho fundacional: Alejandro Vandenbroele no era su testaferro. Ni siquiera se conocían. En el juicio, Vandenbroele, dijo que nunca habló con Boudou y que sólo lo vio dos veces de lejos, en reuniones con mucha gente.
También se comprobó que Ciccone no era de Boudou ni The Old Fund era de Boudou. Lo más sólido de lo que se ventiló alrededor del caso es que el dinero de The Old Fund provino del empresario y financista Raúl Moneta. Y que el management de la Ciccone recuperada estuvo a cargo de Jorge Brito, del Banco Macro. No se aportó ni una prueba de que Brito podría ser el testaferro de Boudou. Su relación es lejana. Cuando el Estado nacionalizó Ciccone hubo un sólo reclamo de indemnización: el que realizó Raúl Moneta. Prueba que él puso el dinero.
Finalmente, el Tribunal Oral Número 4 nunca manda a prisión a quienes condena. Respeta el derecho a apelar a Casación, para que la condena tenga lo que llaman el doble-conforme, requerido por los organismos internacionales. Ni Boudou ni Nuñez Carmona tienen condena firme. En este caso no, dos de los tres jueces los mandaron presos. ¿Por qué? Según le explicaron desde Tribunales “porque los tiempos cambiaron”.

Condenas.
Los jueces encontraron a Boudou “autor penalmente responsable de los delitos de cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con la función pública” y lo condenaron a la pena de 5 años y 10 meses, inhabilitación especial perpetua y una multa de 90 mil pesos. La prisión será efectiva de manera inmediata, al igual que para José María Núñez Carmona (condenado a 5 años y medio), y el empresario Nicolás Ciccone, antiguo dueño de la empresa y condenado a 4 años y medio, en este último caso que cumplirá de manera domiciliaria.
Alejandro Vandenbroele, titular de The Old Fund y acusado de haber sido testaferro del ex vicepresidente, recibió una condena de dos años en suspenso y deberá realizar durante 3 años tareas comunitarias no remuneradas en una institución de bien público. Rafael Resnnick Brenner, ex jefe de asesores de la AFIP, y Guido Forcieri, ex funcionario del Ministerio de Economía, también fueron condenados como “partícipes necesarios” a 3 años y 2 años y medio en suspenso, respectivamente. Los jueces Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y Gabriela López Iñiguez, que estuvieron al frente del proceso, rechazaron previo a su sentencia una serie de recursos presentados por la defensa del ex vicepresidente, entre ellos para la suspensión del veredicto.

Declaraciones.
Antes del veredicto, Boudou había brindado sus últimas palabras: “Estoy acá”, dijo para rechazar que existiera peligro de fuga y anticipándose a la orden de detención. “Hay un relato construido en este juicio. Muchas cosas se desbarataron”, sostuvo y ratificó: “Jamás negocié por mí o terceras personas el 70 por ciento del paquete accionario de Ciccone”. El ex titular del Senado volvió a cuestionar el proceso que, según dijo, tuvo “cuestiones extrañas desde un inicio” y buscó desestimar la acusación por cohecho: “Si hubo cohecho, acá falta la persona que pagó. El supuesto cohecho no tiene ningún asidero porque nunca existió”, analizó.
Boudou, además, vinculó el caso Ciccone a una supuesta reprimenda por su decisión de estatizar las AFJP: “Acá también hay una cuestión de revancha de clase, de aleccionar, de que nadie se tiene que animar a cambiar las cosas. Los políticos que deciden cambiar la realidad son perseguidos. Primero desde el punto de vista mediático, luego desde el sistema de justicia”, cerró. (NA)