Condenaron a la mujer que colocó bengalas en el cuerpo de su hijo

La mujer acusada de colocar varias bengalas en el cuerpo de su hijo y que traspasó los controles del estadio de River Plate el día sábado se quebró y confesó el hecho, luego de inventar una historia que lo había hecho como manifiesto político contra el presidente Mauricio Macri.

Al inicio de la indagatoria la mujer asesorada por el abogado Carlos Broitman, quien le fue presentado por su ex marido, dijo que las bengalas que ella había colocado en el cuerpo de su hijo estaban desactivadas, y que todo era parte de un manifiesto político contra Macri.

La mujer refirió estar vinculada con el kirchnerismo y que su accionar que quedó registrada en una filmación casera fue parte de un manifiesto contra Macri.

Según la primera versión que dijo la mujer, ese manifiesto comprendía que en algún momento el menor se levantara su remera, exhibiera las bengalas y una pancarta que le reprochaba a Macri el no poder organizar un partido supercláisco entre River y Boca y teniendo en cuenta que en los próximos días se realiza el cónclave del G 20 que reúne a principales presidentes del mundo.

Ante la disparatada versión de la mujer, la fiscala Adriana Bellavigna tomó declaración en simultáneo y por separado al ex marido y a la actual pareja de ella y surgieron muchas contradicciones.

Nadie sabía explicar cómo desarmaron las bengalas y además donde estaba la pancarta que ella dice iba a ser utilizada como el manifiesto político.

Así, por la noche la fiscala solicitó la prisión preventiva de la mujer hasta tanto se aclarasen los hechos y reuniese prueba.

A raíz de ello y sumado a que se presentó una hija suya quien es abogada, la mujer se quebró y finalmente contó lo sucedido.

En ese sentido, explicó que había colocado las bengalas para pasar los controles de acceso al Estadio de River Plate y que era algo que iba a ser utilizada en los festejos.

Tras la confesión de la mujer y el arrepentimiento que mostró, la fiscala realizó un juicio abreviado con la condena de dos años y ocho meses de prisión.

Por su parte, la mujer fue condenada a una pena de dos años y ocho meses de prisión en suspenso.

Así surge de juicio abreviado que acordó con Bellavigna, el que prevé que la mujer se abstenga de concurrir con su hijo al estadio de fútbol, realizar un tratamiento psicológico, 48 horas de tareas comunitarias.

Además, el menor que había sido guardado bajo tutela fue devuelto a su madre, según estableció el consejo de profesionales de derechos de niños y adolescentes. (NA).