Debate tendrá casi 60 expositores

LA LEGALIZACION DEL ABORTO SE DISCUTIRA LOS MARTES Y MIERCOLES

El Senado activó ayer el plenario de comisiones donde se discutirá el proyecto de legalización del aborto y definió que las audiencias serán los martes y miércoles, con una lista de, hasta ahora, 60 invitados, mientras que dejó pendiente la definición sobre la propuesta de un grupo de legisladoras de “federalizar” el debate.
Las comisiones de Salud, de Justicia y Asuntos Penales y de Asuntos Constitucionales decidieron reunirse todos los martes a partir de las 14.00 y los miércoles a partir de las 10.00 para escuchar a los expositores, a partir de la semana próxima y hasta el 31 de julio, para firmar dictamen el 1 de agosto.
Durante la reunión de ayer asomó el primer punto de disenso entre los senadores y fue en torno a la propuesta de la misionera Magdalena Solari de llevar al plenario a distintas provincias del interior para “federalizar” el debate.
La propuesta se vio respaldada en la puerta del Congreso por un grupo de militantes de las organizaciones que se oponen a la legalización del aborto, que entregarán unas 100.000 firmas a los senadores que manifestaron que votarán en contra, para reclamar que el debate se “federalice”.
Sin embargo, en el Salón Illia del Senado, donde se reunió el plenario de comisiones, la propuesta de Solari tuvo las adhesiones de quienes rechazan la legalización y la oposición de quienes están a favor.

Cuestionamiento.
El jefe del Bloque Justicialista, el rionegrino Miguel Pichetto, fue el primero en cuestionar la propuesta y señaló: “Los proyectos se discuten acá. Tenemos que garantizar un debate democrático, pero no avalamos hacer el debate en el interior”.
La rionegrina Magdalena Odarda se plegó a esa postura y la calificó como un “indicio de que algunos quieren dilatar el debate”, al tiempo que consideró que “el senador que quiera puede ir a las provincias para escuchar opiniones”, pero no trasladar a todos los que integran cada comisión.
En el mismo sentido, el jefe del Frente para la Victoria, el neuquino Marcelo Fuentes, sostuvo que “armar una audiencia en el interior implicaría definir qué provincia sí y que provincia no, hacer anuncios formales y no va a dar el tiempo” y para todo ello no alcanzaría el tiempo acordado para el tratamiento en comisiones, según evaluó.
Por su parte, la salteña Cristina Fiore, que adhirió a la propuesta de su par misionera, aseguró que “no se quiere dilatar el debate” porque todo se haría en los tiempos convenidos y recordó que, además, “no es una propuesta novedosa, se hizo con otros temas como la Ley de Medios y el matrimonio igualitario”.
A su turno, la tucumana Silvia Elías de Pérez advirtió: “Es llamativo que hagamos puesto fecha límite y ahora es llamativo que no quieran hacer el debate en el interior, dentro de los tiempos previstos. Lo que se quiere es garantizar la participación de quienes no pueden viajar”.
Para responder al planteo de la tucumana, Pichetto tomó una propuesta anterior de la cordobesa Laura Rodríguez Machado de que se aceptaran exposiciones por escrito por parte de instituciones que no pudieran acercarse a Buenos Aires.
Ante la falta de acuerdo entre los senadores, se dejó la decisión en suspenso y en manos de los presidentes de las tres comisiones Mario Fiad (Salud), Pedro Guastavino (Justicia) y Dalmacio Mera (Asuntos Constitucionales).
Entre la lista de invitados, que hasta el momento es de casi 60 expositores, figuran: el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, y entidades como la Fundación Huésped y la Academia Nacional de Medicina. (NA)

Peña se cruzó con Lilita
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, salió ayer al cruce de la diputada oficialista Elisa Carrió y ratificó que el presidente Mauricio Macri habilitó el debate sobre el aborto “por la convicción de la necesidad de dar un diálogo democrático”.
La ideóloga de Cambiemos, que ha expresado en reiteradas oportunidades su rechazo a la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo, había afirmado el lunes por la noche que al jefe de Estado “le dijeron que el ‘no’ iba a ganar por amplia mayoría y (le comunicaron) una necesidad de debatirlo que no existía”.
Sin embargo, en medio del revuelo por esas declaraciones, Peña salió a desmentir la versión: “Son opiniones de ella. La decisión del Presidente fue por la convicción de la necesidad de dar un diálogo democrático”.
El jefe de ministros remarcó además, en diálogo con Radio La Red, que lo que hizo el Gobierno fue “canalizar un debate parlamentario que estaba pendiente en 35 años en democracia, bajo el liderazgo del Presidente”.
En ese sentido, subrayó “el valor del diálogo democrático en paz para buscar puntos en común y avanzar como democracia”, a la vez que indicó que “sectores como la Iglesia, que pueden tener una opinión contraria al aborto, también entendieron que eso es parte de nuestra identidad democrática”. (NA)