Declaran en juicio de la AMIA

DOS EX FUNCIONARIOS DE ALTO RANGO DE LA SIDE

Dos ex funcionarios de alto rango de la disuelta Secretaría de Inteligencia (SIDE) prestaron declaración indagatoria ayer en el marco del juicio oral y público en el que se ventilan las supuestas irregularidades cometidas durante la investigación del atentado contra la AMIA, que posibilitaron el encubrimiento del acto terrorista cometido en 1994.
El Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2), a cargo del debate, ordenó desalojar a periodistas y público de la sala de audiencias para que el ex subsecretario de inteligencia Juan Carlos Anchézar y el ex subjefe de la denominada “Sala Patria” de contrainteligencia, Patricio Finnen, declararan como imputados en distintas maniobras de encubrimiento.

Desvío.
Anchézar está acusado como partícipe necesario de desviar la investigación para que no se indagara sobre la “pista Siria” que involucraba a la familia Kanoore Edul, cercana a la familia del ex presidente Carlos Menem, también imputado en la causa.
En concreto, se le atribuye haber ocultado información que surgía de las escuchas a las líneas telefónicas de la familia Kanoore Edul y haber confeccionado actas con datos falsos, entre otras cosas.
A Finnen se lo vincula con la otra pata del encubrimiento, ya que se le imputa haber llevado el dinero que el ex juez Juan José Galeano habría ordenado entregar al también procesado Carlos Alberto Telleldín para incriminar a policías bonaerenses en el ataque a la mutual judía.
Anchézar, acusado de “falsedad ideológica” de documentos referidos a informes sobre escuchas telefónicas, declaró durante dos horas, pero advirtió que solo iba a contestar preguntas del tribunal, la fiscalía y su defensa.
Durante su declaración sostuvo que él no tenía capacidad de análisis sobre el contenido de las “notas”, tal como se refirió a esos documentos, e intentó deslindar responsabilidades en otros asesores que habían ingresado de su propia mano a la Secretaría de Inteligencia.

Testigos.
El ex subsecretario de inteligencia, apoyado por su defensa, volvió a reclamar que fueran citados a declarar como testigos otros supuestos cuatro ex agentes de la SIDE. El resto de su declaración estuvo plagada de “no sé” y “no me acuerdo”.
El funcionario de inteligencia pudo prestar declaración indagatoria sin ningún inconveniente a pesar de que en anteriores audiencias se había presentado acompañado por un asistente terapéutico y había pedido abandonar la sala.

Anzorreguy.
Ante el TOF 2 y por preguntas de su defensor Carlos Daray, Finnen sostuvo que el dinero con el que se le pagó a Telleldín se lo entregó el entonces jefe de la SIDE, Hugo Anzorreguy, quien al igual que el ex presidente Carlos Menem sigue el juicio como procesado por el sistema de videoconferencia.
Fuentes vinculadas al juicio señalaron que, de acuerdo al relato de Finnen, Anzorreguy le manifestó que el dinero era para “colaborar con Galeano”, instructor durante una década de la causa por el atentado registrado el 18 de julio de 1994, que provocó 85 muertos y multimillonarios daños materiales.
Finnen dijo que creía que el dinero era para brindar seguridad a la familia de Telleldín, al que aseguró no conocer ni haberlo tenido como “fuente” al momento de la investigación del atentado.
Tras las declaraciones indagatorias de Anchézar y Finnen, el TOF 2 estaba previsto que declarara, entre otros, Telleldín, pero la audiencia concluyó sin que eso ocurriera, por lo que la declaración se postergó para la semana próxima.

Juicio.
El juicio por el atentado que dio origen a la causa del encubrimiento concluyó, luego de tres años de debate, con la declaración de nulidad de la causa y la absolución de todos los acusados por ese hecho, entre ellos el ex comisario de la policía bonaerense Juan José Ribelli, quien en el que ahora se lleva a cabo actúa como querellante.
En el juicio que ahora se lleva a cabo por las supuestas “irregularidades” en la pesquisa, el TOF 2 ya recibió la declaración indagatoria de Eamon Müllen y José Barbaccia (quienes actuaron como fiscales en el sumario instruido por Galeano) y el ex jefe de la Policía Metropolitana Jorge Palacios.
El ex jefe del disuelto Departamento de Protección al Orden Constitucional (DPOC) Carlos Castañeda se negó a declarar, por lo que se leyó su exposición en la etapa de instrucción, cuando sostuvo que él “no tomaba decisiones” y que “las órdenes las daba Galeano”.
Los otros sometidos a juicio son Ana Boragni, mujer de Telleldín, a quien se le habría entregado el dinero que Finnen le dio a Galeano pidiéndole “que no falte un peso”, el abogado Víctor Stinfale, y el ex tiutlar de la DAIA, Rubén Beraja, quien habría prestado conformidad para que realizara la maniobra del pago. (Télam)