Denuncian despojo

PUEBLOS ORIGINARIOS DE CATAMARCA

Comunidades originarias de Corral Blanco y Aguas Calientes corren peligro de ser despojadas de las tierras que habitan desde hace siglos por una disposición de las autoridades judiciales de Belén, denunció el Consejo de Participación Indígena (CPI) de la puna catamarqueña.
Los pobladores de esos parajes situados a 15 kilómetros de Laguna Blanca, en el norte del departamento Belén y a unos 400 kilómetros al oeste de la capital de Catamarca, recibieron días atrás un oficio en el que se los intima a abandonar los lotes que ocupan, informó el Consejo.
Una asamblea de nueve comunidades originarias, varias de las cuales ya tienen personería jurídica, se reunió para debatir los problemas que los afectan, particularmente “la propiedad de las tierras que habitan desde hace siglos y que ahora se ve amenazada por pedidos de desalojo” que les envió el Juzgado de Belén.
En un documento emitido al término del encuentro, los caciques de la Unión de Pueblos de la Nación Diaguita comunicaron a la opinión pública y a las autoridades, desde locales a nacionales, “la situación de inseguridad que padecen” por el avasallamiento de sus “derechos ancestrales como comunidades indígenas preexistentes”, reconocidos en la Constitución en la reforma de 1994.
Los originarios pidieron “la solidaridad de la sociedad en su conjunto debido a la usurpación del territorio comunitario que están sufriendo” en Corral Blanco y Aguas Calientes y repudiaron “todos los actos violentos e intimidatorios” a sus miembros, responsabilizando a “los organismos estatales competentes”.