Dictaron prisión perpetua

PARA CONDENADOS POR DOBLE CRIMEN DE COMERCIANTES EN CAÑUELAS

Los dos hombres que el viernes pasado fueron hallados culpables del doble crimen de los hermanos Marcelo y Leonardo Massa, cometido en 2012 en un supermercado de la localidad bonaerense de Cañuelas, recibieron ayer la pena de prisión perpetua, informaron fuentes judiciales.
Así lo dispuso ayer el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de La Plata, integrado por los jueces Carmen Palacio Arias, Claudia Marengo y María Martirena, para los condenados Fernando Marconi (39) y Edgardo Sagini (33).
Según las fuentes, el tribunal le atribuyó a ambos los delitos de “robo calificado por el uso de arma cuya aptitud para el disparo no ha podido acreditarse” y “homicidio criminis causa por haber sido cometido para procurar impunidad y por no haber logrado el fin propuesto para intentar otro delito -dos hechos- en concurso real, concurriendo idealmente con tentativa de robo calificado por el uso de arma”.

Declaraciones.
Luego de la audiencia en la que se dio a conocer la sentencia, Rodolfo Massa, padre de las víctimas, se mostró conforme con la misma.
“Era el fallo que esperábamos. Ahora hay que volver a empezar, después de esto ya hay que pensar otras cosas, tratar de dejar atrás esto”, expresó el hombre, quien aclaró que él y su familia ya habían sentido “un alivio terrible” el viernes con la declaración de culpabilidad.
Y en ese sentido añadió: “Con estas condenas sabemos que van a descansar en paz, ahora hay que seguir porque la vida continúa. Nosotros siempre estuvimos juntos, ellos más que hijos eran mis amigos porque yo siempre estaba con ellos y de un momento a otro me quedé sólo.”
Por su parte, Estela, la madre de las víctimas, sostuvo que al momento de la lectura de la condena sintió “paz porque se hizo justicia” para sus hijos y expresó: “Ellos no merecían lo que les pasó, estaban trabajando.”
Mientras que Fernanda Massa, esposa de Leonardo (36), consideró que con este fallo la familia podrá estar “más tranquila”. “Era lo que esperábamos, confiábamos en la justicia. Es raro, pero estamos contentos”, concluyó la mujer.

Pena.
El monto de la pena impuesta ayer para Marconi y Sagini coincidió con la que había requerido en sus respectivos alegatos la fiscal de juicio Rosalía Sánchez y los abogados querellantes, al tiempo que los defensores pidieron absolución y denunciaron irregularidades en la investigación del hecho cometido el 1 de julio de 2012.

El hecho.
Ese día, los hermanos Massa se encontraban en supermercado “Doña Rosa”, situado en avenida Libertad 1420, de Cañuelas, cuando dos delincuentes arribaron al lugar a bordo de una moto Honda Storm color negra.
El Tribunal dio por acreditado que fue Sagini quien ingresó primero al comercio y se dirigió armado hasta el sector de fiambrería donde pidió algo para comer pero la empleada le dijo que debía autorizarlo el dueño.
Entonces, el delincuente se dirigió hasta la línea de cajas e intentó robar el dinero de la recaudación, a raíz de lo cual comenzó a forcejear con Leonardo.
En esas circunstancias, el asaltante extrajo una pistola calibre 9 milímetros y mató al comerciante de un balazo, lo que alertó al hermano de la víctima, Marcelo (38), quien se hallaba en el fondo del local y fue a ver qué ocurría.
Según consta en la causa, el comerciante corrió a socorrer a su hermano y también forcejeó con el delincuente, quien con la misma pistola le efectuó un disparo a quemarropa que le provocó la muerte.
Si bien quedó comprobado que Marconi no ingresó al local, los jueces entendieron que fue coautor del hecho.

Incidente.
Tanto Sagini como Marconi, ambos con antecedentes penales, llegaron presos al juicio que comenzó el 14 de abril pasado aunque en esa misma audiencia inicial se suspendió luego de que el primero de los acusados intentó ahorcar a su defensora oficial, María Vigorelli, quien se excusó de seguir asistiéndolo.
Tras ese incidente, el abogado particular Julio Beley se ofreció a asistir a Sagini pero solicitó tiempo para interiorizarse de la causa, lo cual fue aceptado por el tribunal, que decidió que recién en junio se reanudara el debate.

Testigo “clave”.
En el juicio debía declarar un testigo “clave”, identificado como Mario Corbalán, pero éste fue hallado ahorcado a fines de abril en su celda de la Unidad 31 de Florencio Varela donde estaba detenido.
Corbalán había aportado en la etapa de instrucción de la causa datos sobre el vínculo entre Sagini y Marconi y, de acuerdo a la Policía, antes de morir dejó una carta para su esposa en la que advirtió sus intenciones suicidas. (Télam)