Diez mil empleados afectados

El secretario general de la UOM, Juan Belén, dijo que se resolvió “pedir la intervención urgente del gobierno para frenar la destrucción de puestos de trabajo”. Criticó a las empresas por despedir a “los trabajadores de menor antigüedad”.
Alrededor de 10.000 trabajadores del sector metalúrgico se encuentran suspendidos o despedidos como consecuencia del impacto de la crisis internacional sobre la actividad económica en la Argentina.
Así lo reveló ayer el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Juan Belén, quien dijo que el gremio resolvió “pedir la intervención urgente del gobierno para frenar la destrucción de puestos de trabajo”. Belén, secretario adjunto de la CGT, aseguró que el gremio convocará “en forma urgente a los presidentes de las cámaras del sector para encontrar una rápida solución a la destrucción de empleo, a través de una reunión que le vamos a pedir al ministerio de trabajo”.
El sindicalista indicó que a noviembre último, el gremio sufrió “alrededor de 4.000 despidos, tiene actualmente 4.000 trabajadores suspendidos y que ya registran 2.000 cesantías correspondientes a trabajadores eventuales o contratados”. Belén señaló que “hemos tenido ya tres reuniones con el sector empresario en la que pedimos que se resguardaran los puestos de trabajo, pero no prestan atención a nuestros reclamos”.
Criticó que las empresas “despiden especialmente a los trabajadores de menor antigüedad destruyendo los planes de capacitación que realizó el gremio con el gobierno y junto a los empresarios también”. “Los empresarios no respondieron ni siquiera ante nuestro pedido de salvaguardar la formación de los peones y oficiales, que tanto trabajo nos costó reconstruir, superando el problema de que la industria no encontraba en los períodos de alta recuperación personal especializado, para cubrir puestos de trabajo que habían desaparecido”, explicó el sindicalista.

Positivo.
Belén rescató que el gobierno “está haciendo esfuerzos para mantener el consumo, pero los empresarios no quieren aportar su esfuerzo para enfrentar la crisis, pese a que en los últimos cinco años el sector se benefició con un aumento del 50 por ciento de la actividad en la industria metalúrgica”.
“El gremio tiene decidido pedir a los presidentes de las cámaras una urgente reunión para enfrentar esta destrucción de los puestos, si es posible con la intervención del gobierno, a través del ministerio de Trabajo”, agregó el sindicalista. Señaló que la estrategia empresaria “consiste en realizar no despidos masivos, sino que aplican despidos sectoriales y gradualmente en pocos puestos, y no de golpe, para evitar focos de conflicto hacia el interior de los establecimientos”. (NA)