Diputados aprobó proyectos económicos

MARATONICA SESION EN LA CAMARA BAJA

Con críticas opositoras, el oficialismo de la Cámara de Diputados logró ayer la media sanción de la ley de Defensa de la Competencia, que crea una Autoridad Nacional para combatir situaciones de abuso de posición dominante de mercado.
El proyecto de “ley antimonopolios” establece nuevas regulaciones para evitar efectos distorsivos sobre la competencia, como la conformación de monopolios, oligopolios y cartelización, pero dejó de lado el porcentaje del 40 por ciento que el proyecto original de Elisa Carrió había fijado para definir una situación de concentración económica, lo cual despertó fuertes críticas de la bancada kirchnerista.
Para lograr la media sanción, avalada con 140 votos afirmativos contra 72 negativos, el oficialismo contó con la ayuda del Frente Renovador, el bloque Justicialista y el interbloque Justicialista, mientras el Frente para la Victoria-PJ y el Frente de Izquierda rechazaron la iniciativa.
“Esta ley va a permitir avanzar en una Argentina de competencia. Va a permitir que no haya abusos y controlar la concentración”, destacó la presidenta de la comisión de Defensa al Consumidor, la massista Liliana Schwindt, quien advirtió que “al menos 10 rubros” de la economía registran “falta de competencia”.
“Todos conocemos que las empresas preferían pagar determinadas multas y seguir con sus conductas anticompetitivas”, señaló, para justificar la necesidad de actualizar los montos de las multas.
La normativa propuesta, que fue girada al Senado, dispone la creación de una nueva autoridad de aplicación descentralizada y autónoma del Poder Ejecutivo que tendrá a su cargo la implementación de multas a las personas físicas o jurídicas que incurran en conductas desleales de concentración económica.

Compre Argentino.
Por otra parte, con amplio respaldo, se aprobó con media sanción el proyecto de ley de “Compre Argentino”, que apunta a darle prioridad a las ofertas de bienes nacionales en las compras públicas que realiza el Estado.
Con 188 votos positivos y 4 negativos, y en el marco de una sesión maratónica, la Cámara baja giró al Senado el dictamen, que sufrió varias modificaciones durante su tratamiento en comisiones respecto al proyecto que en mayo había enviado al Congreso el Poder Ejecutivo.
El proyecto -avalado por todos los bloques a excepción del Frente de izquierda- eleva los márgenes de preferencia para ofertas de bienes de origen nacional respecto de los bienes de origen extranjero: en el caso de las pymes, se pasa del 7 al 15%, mientras que para el resto de las empresas, se pasa del 5 al 8%.
Por otra parte, se incorporó en la versión final un piso de reserva de mercado para pymes constructoras y de servicios.
“Hemos logrado un dictamen que tiene el mayor consenso posible. Nos llevó siete meses el debate. Hemos logrado una gran herramienta que tiene como beneficiario objetivo las pequeñas empresas”, destacó el presidente de la comisión de Obras Públicas, Sergio Ziliotto (bloque Justicialista), quien agregó que la normativa propuesta “va a contramano de la política económica del Gobierno nacional”.
El régimen de “Compre Argentino” impone sanciones a las empresas que incumplan las obligaciones establecidas en la normativa, que comprenden desde el apercibimiento, pasando por multas de entre el 5 y el 50 por ciento del monto del contrato y la suspensión para ser adjudicatario de futuros contratos, concesiones o licencias por un plazo de 3 a 10 años.

Mercado de Capitales.
Por último se aprobó la nueva ley de Mercado de Capitales, denominada de “Financiamiento Productivo”, que establece herramientas para la financiación de pymes, recorta facultades de la Comisión Nacional de Competencia (CNV) para la regulación del mercado y fortalece instrumentos para el acceso a créditos hipotecarios.
Con 136 votos a favor y 65 negativos, el oficialismo logró su cometido sin el apoyo del kirchnerismo ni del Frente de Izquierda, mientras el Frente Renovador-UNA, el bloque Justicialista y el interbloque Progresistas dieron luz verde a la iniciativa.
El oficialismo logró el aval que necesitaba para barrer con el artículo 20 de la actual ley de Mercado de Capitales, que para el Gobierno constituía un exceso de “discrecionalidad” por parte de la CNV, que desprotegía a los accionistas y desalentaba la inversión.
La normativa aprobada limita las facultades de la Comisión Nacional de Valores (CNV), al impedir la posibilidad de designar veedores con poder de veto en los directorios de empresas.
“Lo que estamos buscando es quitarle discrecionalidad a la autoridad de control sin perder su capacidad de regulación y cuidado de los intereses de los inversores”, sostuvo el miembro informante del oficialismo, Eduardo Amadeo (PRO).
A su turno, el diputado del Frente para la Victoria-PJ Axel Kicillof cuestionó ferozmente esta medida al argumentar que la quita de potestades de control de la CNV es “un revival de los 90, fuera de tiempo, fuera de lugar e improductivo”.
Además, afirmó que la “autoregulación” de los mercados financieros es la principal causa que derivó en la crisis del 2008 de la economía estadounidense. (NA)