El 10% de los argentinos toman antidepresivos para combatir la tristeza

Cuatro millones de argentinos recurren al consumo de antidepresivos para intentar paliar sus estados de ansiedad y tristeza, según una publicación del diario Ámbito Financiero que se basa en un informe confeccionado por el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos.

El medio cita declaraciones de Marcelo Peretta, secretario general de dicha entidad, quien aconseja “reflexionar sobre la medicación psiquiátrica, que masiva y livianamente consumimos, cuyos efectos son difusos y sus riesgos cada vez más claros, ya que los suicidios son más frecuentes de lo que imaginamos”.

“Desde 2006 todos los prospectos de antidepresivos incluyen la advertencia de que pueden producir ideas y actos suicidas. Los antidepresivos están entre los psicofármacos más recetados (y automedicados) dado que la ansiedad y depresión son enfermedades actuales, muy de moda. En Argentina hay 4 millones de usuarios, 10% de la población”, sostuvo Peretta.

En ese sentido, el profesional recomendó que aquellas personas que estén “tomando antidepresivos y tengan ideas suicidas deberían suspender de inmediato la medicación y consultar a su médico”.

“Antes que tomar medicamentos para la depresión hay que iniciar con psicoterapia y con una dieta sana y equilibrada que evite los agentes estresantes”, completó el doctor en Farmacia y Bioquímica.

Según el sitio especializado Mejor con Salud, existen alimentos que actúan como antidepresivos naturales que ayudan a nutrir y regular el sistema nervioso de las personas.

Para ello, es conveniente comer ingredientes que contengan magnesio, como las nueces y las verduras de hoja verde, triptófano, que puede encontrarse en el cacao, ácidos omega 3, presente en las semillas de lino y en sardinas, por ejemplo, vitamina B12 que hay en huevos y derivados lácteos y el ácido fólico que está contenido, principalmente, en las frutas.

Otros alimentos que también se recomiendan para hacer frente a los estados de ánimo tristes son la avena, los garbanzos, las mandarinas, castañas, semillas de calabaza y de girasol.

Asimismo, una nota de la revista española Muy Interesante plantea que la actividad física es otro aliado fundamental a la hora de luchar contra la depresión ya que sirve para estimular la producción de proteínas que reparan las neuronas e incrementan su proliferación.

Asimismo, el ejercicio físico estabiliza los niveles de serotonina y demás neurotrasmisores, aumentando el flujo sanguíneo cerebral y promoviendo la liberación de enforfinas dentro del organismo humano. Las endorfinas son conocidas como las hormonas de la felicidad por la sensación de satisfacción que producen en las personas.