El dólar imparable: sigue aumentando y se vende a 31,10

PRESION CAMBIARIA

La fuga de capitales, técnicamente denominada como formación de activos externos, trepó en julio a U$S 3.351 millones, según información del Banco Central y de esta manera superó en lo que va del año los U$S 20 mil millones, a raíz de la corrida cambiaria.
En julio, la fuga fue 9% superior a junio último y se ubicó 35% por encima del registrado en igual período del año anterior.
El saldo acumulado entre enero y julio es significativo y preocupante si se lo compara con los U$S 22.148 millones que registró esa misma cuenta durante todo el 2017.
En junio anterior la fuga de divisas se ubicó en U$S 3.074 millones, contra U$S 4.616 millones de mayo y U$S 3.939 millones de abril, cuando arrancó el temblor financiero que hizo disparar el valor del dólar.
Con estos valores, desde diciembre de 2015, cuando Mauricio Macri asumió la Presidencia, la salida de divisas llegó a U$S 54.150 millones.
Al difundir el Balance Cambiario de julio, el Banco Central indicó que la cuenta capital y financiera del sector privado no financiero registró egresos netos por U$S 4.415 millones.
“Este déficit estuvo explicado principalmente por los egresos registrados por la formación de activos externos de residentes por U$S 3.351 millones, por las repatriaciones netas por inversiones de no residentes por U$S 915 millones y por la salida neta de la operatoria de títulos valores en el mercado secundario por U$S 165 millones”, indicó la entidad en el informe.
Por otra parte, las compras de billetes de residentes totalizaron U$S 3.693 millones y fueron realizadas por unos 1.350.000 clientes, un aumento de 240.000 respecto a lo observado en junio.
“Una posible explicación para el aumento de las compras brutas de billetes en moneda extranjera podría encontrarse en el cobro del sueldo anual complementario”, indicó el BCRA.
Si se desagrega la información teniendo en cuenta el monto de las compras mensuales por cliente, se observó que el 47% de las compras de billetes fueron realizadas por importes de hasta U$S 10.000 mensuales.
Asimismo, el 97% de la cantidad de clientes que compraron billetes en julio operaron en el estrato más bajo. Señaló también que las reservas internacionales disminuyeron U$S 3.885 millones durante el mes, cerrando en un nivel de U$S 57.996 millones.

Nuevo récord.
En tanto, el dólar trepó ayer 26 centavos, a $30,81, y cerró de ese modo con un nuevo máximo histórico en otra jornada con un limitado nivel de negocios concretados ante la incertidumbre por la devaluación del real.
Según un promedio realizado por el Banco Central, la divisa finalizó el miércoles a $29,77 para la punta compradora y a $30,81 para la vendedora.
El precio más elevado fue expuesto en los mostradores de Banco Galicia, al ser ofrecido a $30,95; mientras que detrás de esa entidad financiera se ubicaron ICBC, Banco Francés, Supervielle, Credicoop e Itaú a $30,90. En el sector mayorista, el dólar terminó con un incremento de 25 centavos frente al día anterior, al ubicarse en $30,25.
El volumen negociado en el segmento de contado fue acotado ya que llegó tan sólo a
U$S 417,126 millones, el nivel más bajo a lo largo del mes.
Con la última suba, el dólar marcó un nuevo máximo histórico, tras superar la anterior marca del 13 de agosto último, cuando había cotizado a $30,68.
Operadores evaluaron que el circuito financiero tuvo una escasa oferta de divisas por parte del sector agroexportador, mientras puntualizaron que volvió a impactar la depreciación del real.

Aumentó el rojo comercial
La balanza comercial arrojó en julio un déficit de U$S 789 millones, un 5,4% por encima de igual período de 2017, y cumplió 19 meses consecutivos de saldo negativo, informó ayer el Indec.
Entre enero y julio, el rojo comercial se disparó a U$S 5.867 millones, contra 3.363 millones del mismo período del año anterior, con un fuerte aumento del 74,5%. El resultado de julio duplicó al déficit registrado en junio pasado de U$S 359 millones.
En julio, las exportaciones alcanzaron un total de U$S 5.385 millones, con un alza del 1,7% contra igual período de 2017 y las importaciones llegaron a U$S 6.174 millones, con un incremento del 2,2% en la misma comparación pese a la devaluación.
En cuanto a las ventas al exterior y en la medición interanual, los precios subieron 11,1% pero las cantidades cayeron 8,4%, con un fuerte descenso del 23,3% en los productos primarios por efecto de la sequía.
Según el informe oficial, las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario cayeron 2,8%; las industriales aumentaron 14,5%; y las ventas de combustibles y energía crecieron 199,1%.
El valor de las importaciones en julio aumentó 2,2% respecto al registrado en igual mes del año anterior (aumento de 133 millones de dólares). Este resultado se explica porque los precios subieron 6,5% y las cantidades se contrajeron 4%, con una baja del 20,6% en las compras de bienes de capital.
En términos desestacionalizados, las importaciones de julio aumentaron 8,7% respecto del mes anterior, precisó en su informe el Indec. (NA)