El Presidente admitió errores

AJUSTE DE TARIFAS: "NO ES CULPA DE ARANGUREN"

El presidente Mauricio Macri admitió que es “probable que se hayan cometido errores” en los aumentos de las tarifas energéticas pero consideró que “no es culpa” del ministro de ese área Juan José Aranguren.
“Es probable que se hayan cometido errores. Pero no es culpa de Aranguren. Yo les digo siempre a mis ministros que prefiero que se equivoquen haciendo diez cosas a la vez que no haciendo nada por temor a equivocarse”, alegó Macri.
El jefe de Estado también evaluó que se salió “muy bien” del cepo cambiario al tiempo que afirmó que “no es cierto que falta coordinación en el gabinete o que haya fracasado la idea de dividir el viejo Ministerio de Economía”.
En declaraciones que se publicaron ayer en una tradicional columna de opinión del diario La Nación, Macri reiteró que “la Argentina era un avión que se venía a pique y al que, encima, le habían destruido el instrumental”, y sostuvo que ahora “estamos estabilizando la nave en medio de la oscuridad”.
Sobre el cuestionado ajuste de tarifas, en especial en el área energética, el mandatario planteó: “¿Quiero un cambio cultural en el consumo de energía? Sí. ¿Era necesario salir de la lógica
perversa de que la energía es barata y se puede consumir sin límites? Sí. Pero hay algo más grave que todo eso: íno tenemos energía!”
En ese sentido, advirtió que “la producción del país es insuficiente y, lo que es peor, también la estructura para la importación es insuficiente”.
“El gobierno anterior hizo una estructura pequeña para la importación para salir del paso. Si el consumo domiciliario se disparara, la única salida que tendremos sería el corte de energía a la
industria. Y entonces tendríamos fábricas paradas, empleados suspendidos y la economía produciendo menos”, aseveró.

Problemas internos.
Por otra parte, consultado sobre si hay problemas entre el ministro de Economía Alfonso Prat-Gay y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, el presidente confesó que “antes de asumir, pensé mucho en ellos dos”.
“Uno debía ir al Banco Central y el otro al Ministerio de Hacienda. Los dos sabían que el que fuera al Banco Central tendría asegurado el respeto a su independencia”, señaló. (DyN)

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