El ruido en el fondo del mar no era del submarino

ARA SAN JUAN

Una sonda captó “un ruido” a 200 metros de profundidad y a unos 360 kilómetros de Península Valdés, pero tras un minucioso análisis y varias horas de renovada esperanza se descartó que pudiera provenir del desaparecido submarino ARA San Juan, por lo que se reinstaló la angustia por la suerte corrida por la nave y sus 44 tripulantes.
El capitán Enrique Balbi, vocero de la Armada Argentina, confirmó que el lugar donde se escuchó el ruido coincidía con el derrotero del submarino, pero tras el análisis se descartó que pudiera provenir del San Juan.
Por la tarde, el vocero había anunciado que “hace unas horas se escuchó un ruido” y explicó que “el sonarista capta un ruido que se encuentra dentro del área de operaciones”, lo que hizo renacer las esperanzas por la supervivencia de los tripulantes del submarino del cual se carece de noticias desde mediados de la semana pasada.
Ese mismo ruido fue confirmado luego desde otras dos naves, entre ellas una de las aportadas por los Estados Unidos para colaborar en la búsqueda.
El sonido fue captado a 360 kilómetros de la Península Valdés y a unos 200 metros de profundidad.
“El ruido fue permanente, constante”, indicó el vocero de la Armada, quien ya al caer la noche informó que “se analizó la firma acústica y no corresponde a un submarino”.
Balbi informó también que, de acuerdo al análisis efectuado, el ruido detectado desde superficie en las últimas horas tampoco “corresponde a un patrón de golpes de casco en señal morse”, como especulaban algunas versiones que mencionaban la posibilidad de un pedido de auxilio por esa vía.

“Ruido biológico”.
Según explicó al brindar el último parte informativo del día, “este ruido puede ser un ruido biológico” originado en las características de la geografía submarina, donde culmina la plataforma continental argentina.
No obstante, informó que se decidió que en las próximas horas registren la zona con sus sonares dos buques oceanográficos argentinos y un buque polar brasileño que hoy se sumó a la flota de búsqueda.
Por otro lado, se descartó que los siete intentos de comunicación con teléfonos satelitales realizados el sábado último hayan provenido de la nave.
El vocero de la Armada Argentina sostuvo que los planes de vuelo para ubicar el sumergible “se mantienen durante 24 horas”, junto con los recursos aportados por siete países para buscar a la nave con 44 tripulantes a bordo.
Balbi informó que “la empresa que se encarga descartó oficialmente que las comunicaciones hayan provenido del teléfono del submarino”.

Supervivencia.
En tanto, Balbi dijo que la supervivencia de la tripulación sumergido es de siete días, aunque de emerger, se podría prolongar a los 90.
Además, indicó que la búsqueda se intensificó a pesar de las malas condiciones climáticas, con “vientos intensos y olas de hasta seis metros de altura”.
“Esperamos que el clima mejore este martes, aunque en el Mar Argentino las circunstancias no llegan a ser ideales”, explicó el militar en conferencia de prensa.
Balbi dijo que hay 13 barcos y diez aviones reunidos con el aporte de distintos países.
“Hay que mantener el esfuerzo en el tiempo en esta operación compleja y muy importante, la más importante para la Armada los últimos tiempos”, afirmó el vocero.
El próximo informe oficial de la Armada será brindado hoy a las 10.

“Unirse en oración”.
En tanto, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) invitó “al Pueblo de Dios a unirse en la oración para acompañar la angustia que se está viviendo por la situación del Submarino ARA”.
Los obispos pidieron que la plegaria sea “especialmente el momento que están pasando las familias de los 44 marinos de la Armada Argentina”.
“Sigamos rezando insistentemente por cada uno de ellos y sus seres queridos, como así también por quienes están trabajando en la búsqueda”, instaron en un comunicado. (NA)

“Esperamos que todo salga bien”
La madre del submarinista mendocino Fernando Santilli, uno de los 44 tripulantes del submarino perdido hace seis días cuando regresaba de la localidad de Ushuaia a su base en Mar del Plata, dijo que la familia está “a la espera de que todo salga bien”.
Santilli, de 34 años y oriundo de Palmira, en el departamento de San Martín -este de la provincia-, que junto al jefe de máquinas, Hernán Rodríguez -de la sureña Alvear-, son los tripulantes mendocinos del ARA San Juan, vive desde hace varios años en Mar del Plata, con su esposa y un bebé de un año.
“Justamente cuando su papá estaba navegando”, el nene “estaba cumpliendo un año”, contó Silvia Sosa, madre del cabo Santilli, en diálogo con Radio Andina de Mendoza mientras llegaba a Retiro y esperaba junto a su marido tomar otro colectivo hacia Mar del Plata, donde se reúnen las familias de los marinos mientras los buscan por mar y aire.
La mujer dijo que para los tripulantes de los submarinos “es normal que cuando salen de ejercicio estén mucho tiempo sin comunicarse con su familia”, pero aclaró que “sí lo hacen todos los días con la base”.
Sosa indicó que su hijo tiene una experiencia de diez años como submarinista y resaltó que es la primera vez que pasan “por algo así”.
Rodríguez, el otro mendocino a bordo del ARA San Juan, de 44 años, es un suboficial mayor con más de 20 años de servicio y se desempeña como jefe de mecánicos del submarino buscado desde hace cinco días. (Télam)