“El Estado actúa para prevenir”

CONTINUARAN LAS INSPECCIONES POR LAS OPERACIONES ILEGALES CON DIVISAS

El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Alejandro Vanoli, dijo ayer que el Estado nacional “actúa con firmeza e inteligencia en el marco de la ley, para prevenir y sancionar abusos” en operatorias ilegales en el mercado de divisas y destacó que en los últimos días hay “tranquilidad cambiaria” a raíz de estas acciones.
“El mercado y el público han tenido una respuesta muy positiva; en estos 40 días el mercado ha dado como respuesta la tranquilidad cambiaria, se percibe menos riesgo financiero porque el gobierno nacional ha descartado una devaluación y está generando mecanismos para que no haya especulación”, sostuvo Vanoli.
En ese sentido, dijo que mantuvo el martes una reunión con los organismos que controlan la actividad del mercado para “aunar esfuerzos y contribuir a la estabilidad financiera”.
“La actividad disciplinaria de nuestros organismos va a ser constante, desde el Banco Central vamos a tomar medidas para garantizar la transparencia de todo el sistema disciplinario”, afirmó.
“Estamos absolutamente decididos a seguir profundizando la cantidad y calidad del proceso de supervisión poniendo mucho foco a la prevención del lavado de dinero y cumplimiento de las normas cambiarias; vamos a acelerar al máximo en regularizar un cúmulo de actuaciones de carácter disciplinario que hay abiertas en la Superintendencia de Seguros de la Nación”.
Comentó que la Superintendencia se sumará a los organismos de control para “coordinar todas las acciones de regulación y supervisión a los efectos de poder prevenir estas prácticas que conspiran contra la estabilidad financiera y perjudican al público”.
“La impronta que le estamos dando a la nueva gestión es acelerar procesos que permitan agilizar investigaciones y estamos generando mecanismos para tener pautas en las inspecciones, común entre los distintos organismos”, señaló.
Vanoli remarcó que “cuando los distintos organismos de control hacen cumplir las leyes lo hacen pensando en el ahorrista”.

Sbattella.
Por su parte, el titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbattella, anticipó que continuarán “en todas las ciudades que tienen un nivel importante de actividad financiera” los procedimientos que el martes protagonizaron unos 250 agentes de un conjunto de organismos, entre ellos la AFIP y el Banco Central, en la Capital Federal, Córdoba y Mendoza.
En esas plazas, dijo Sbattella en declaraciones a radio América, se reitera una tipología de acción que vincula la operatoria ilegal con divisas en casas de cambio, agentes de bolsa, bancos y “cuevas”.
Sbattella dijo que se trata de “empresas autorizadas, pero que operan con una masa muy superior, el doble o el triple de lo que declaran, con moneda extranjera”, lo que hace sospechar que se esconden delitos como el lavado de activos.
Esas compañías, detalló el funcionario, “tienen que declarar sus arqueos de caja al Banco Central, y si tienen más divisas deben explicar el origen”.
El titular de la UIF dijo que “mantener un dólar marginal alto continuamente presiona para que mañana ganen todos los que compran. Nosotros vemos que se rompió esa expectativa y no aparece esa demanda acelerada para hacer una suba continua del dólar marginal”.
“Quedó en evidencia que toda esa visión apocalíptica, se relacionaba con una ofensiva para hacer una corrida cambiaria que genere desestabilización”, agregó Sbattella.

Coordinación.
“Lo que cambió en los últimos meses -evaluó- fue la coordinación de los organismos para trabajar en los aspectos de su incumbencia, para detectar delitos sobre masas de dinero no explicadas en su origen”, hasta llegar a sanciones que pueden terminar en denuncias penales.
Según el jefe de la UIF, se agilizó el accionar de la Superintendencia de Entidades Financieras del BCRA, “que reúne mucha información y que, por su metodología de trabajo, no coordinaba esa información rápidamente”.
“Había -explicó- una especie de costumbre en el sector financiero de que sus procesos judiciales no tuvieran difusión; eso hacía que tardaran mucho los expedientes, como se denunció públicamente, y había gran cantidad de información que no se ponía al servicio de una coordinación”.
Sbattella recordó “procedimientos anteriores, que de alguna manera tenían que ser efectivos y por alguna razón estaba todo muy tranquilo”. (Télam)