El gobierno de la Ciudad aumenta hasta 33% el peaje

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, avaló una nueva suba en el valor de los peajes que se cobran en las autopistas de la ciudad de Buenos Aires, que llegará hasta 33% y se sumará a los incrementos previstos en el Presupuesto 2015 de hasta 30% en el impuesto al Alumbrado Barrido y Limpieza (ABL) y de 50% a los automotores (patentes).
A contramano de su discurso de campaña presidencialista de cara al año próximo, en el cual promete reducir la carga del impuesto a las Ganancias en los contribuyentes y eliminar gradualmente las retenciones a las exportaciones del sector agropecuario, en su gestión a cargo del Ejecutivo porteño, Macri autorizó un nuevo aumento de entre 20 y 33% en peajes de las autopistas Perito Moreno, 25 de Mayo e Illia, que comenzará a regir a partir de enero.
De acuerdo con el nuevo tarifario, circular por las autopistas Perito Moreno y 25 de Mayo pasará de $15 a $20 en horas no pico, con el consecuente incremento de 25%; y de $20 a $25 en las pico, que son de 7 a 10 en sentido a Capital Federal y de 17 a 20 mano a Provincia, lo que constituye una suba de 33%.
En tanto, en las cabinas de la Illia los valores aumentarán de $6 a $8 en horas no pico, lo que representa un incremento de 33%, y de $10 a $13 en las de más tránsito, es decir, un 30% más.
Por su parte, el peaje de Alberti, donde no hay diferencia de tarifas según el horario, pasará de $5 a $6, un aumento del 20%.
Los peajes porteños aumentaron por última vez el 1 de agosto último, en promedio 16,4%, aunque en la Illia llegó a 43% porque se había habilitado la nueva conexión con la avenida Cantilo y la General Paz.

Espera.
Un mes antes, Macri vetó la ley que disponía un máximo de tres minutos de espera en la cola de peaje para las vías de tránsito mixto y dos para las exclusivas para automóviles.
Asimismo, esta legislación fijaba la obligación de levantar la barrera en caso de que la fila exceda los 120 metros de extensión -que debía ser señalizado- o los15 autos en espera.
El jefe de Gobierno porteño lo justificó al sostener que “con el régimen previsto se potencia la reacción de los usuarios de pago manual que, para evitar el pago de peaje, intentarían colocarse en la fila más cercana a la demarcación” que indica la distancia de 120 metros de cabinas de cobro.
Ello “significa un peligro desmedido para los automotores y automovilistas”, y para el “personal de la concesionaria”, afirmó el texto del veto. (Télam)