Elaskar denunció que declaró engañado por Jorge Lanata

RUTA TRUCHA DEL DINERO

“A mí, Luis Barrionuevo y Jorge Lanata me llenaron la cabeza diciéndome que Lázaro Báez me quería matar. Y como yo creía que Báez me debía cuatro millones de dólares, pensé que era cierto que me quería matar. Yo tenía 25 años y acepté decir en televisión lo que ellos me dijeron que dijera. Fue una operación política contra el gobierno de Cristina, porque querían instalar que el dinero era del kirchnerismo”
Las palabras de Federico Elaskar, ex dueño de la financiera SGI, fueron parte de la feroz declaración con la que se defendió ayer durante el juicio por lavado de dinero que tiene como principal acusado al constructor santacruceño.
Elaskar dijo que constituyó SGI en base a dinero que heredó de su padre, que realizaba operaciones con las principales empresas del país, que auspició el Abierto de Tenis y que no cometió ningún ilícito. “Esta es una causa contra la ex presidenta. El juez Sebastián Casanello dijo que ella no tiene relación con el lavado de dinero ni con la plata de SGI, pero está todo armado y la Sala II de la Cámara Federal la va a cocinar”.
Elaskar fue el dueño de la financiera SGI, que la prensa opositora denominó La Rosadita, instalando que realizaba operaciones con el gobierno kirchnerista. La realidad es que grandes empresas, entre ellas Garbarino, Iecsa -del primero del presidente- operaban en esa financiera, que era una sociedad anónima legal. Es más, Elaskar estaba tratando de que se convirtiera en un banco.
Ayer, en su declaración, y de forma extensa, Elaskar explicó el origen del dinero con el que fundó SGI, básicamente a partir de la plata heredada de su padre. Hubo una larga explicación sobre la fortuna y los negocios de Elaskar padre. Además, quedó claro que el video donde aparecen Martín Báez y Pérez Gadín, en SGI, contando 5.100.000 dólares fue grabado en 2012, cuando Elaskar no era dueño de la financiera y vivía en Estados Unidos. Según Báez, el dinero provenía de la venta del loteo y venta de terrenos que le compró al colegio Northlands en Tortuguitas.
Dos años antes, en 2010 se produjo la oferta de compra de SGI por parte de Helvetic, con Báez detrás. El constructor se quedaba con la financiera por unos nueve millones de dólares. A Elaskar le pagaron la mitad y le quedaron debiendo la otra mitad. Ahí radica el centro del conflicto: en la desesperación de Elaskar por cobrar ese dinero. Hoy en día el financista cree que no fue Báez el que lo estafó, sino dos de sus allegados: Daniel Pérez Gadin y César Fernández.
Elaskar sostuvo que Luis Barrionuevo y Jorge Lanata se aprovecharon de su desesperación por cobrar la plata que le debían. “Ellos me llenaron la cabeza diciéndome que Báez me quería matar y por eso acepté decir lo que me proponían en la televisión. Pero enseguida me dí cuenta y les exigí que no pasaran al aire la entrevista”. (Pagina12.com)