Escuelas tomadas y movilización estudiantil

Cientos de estudiantes secundarios de la Ciudad de Buenos Aires se movilizaron ayer al Ministerio de Educación porteño, para reclamar por el recorte presupuestario, las malas condiciones edilicias, la falta de espacio para el dictado de clases y los cambios curriculares inconsultos, en el marco de la toma de cuatro escuelas artísticas que promete extenderse a más instituciones.
“Lo primero que exigimos es el aumento del presupuesto educativo, específicamente de la educación pública porque lo que vemos es que año a año se sigue sumando presupuesto sólo al sector privado”, aseveró a Télam Cristopher Loyola, alumno de escuela Julio Cortázar de barrio de Flores e integrante de la Federación de Estudiantes Secundarios (FES) que convocó la movilización.
Loyola aseguró que “mientras el presupuesto para la educación disminuye, aumenta la plata que se pone en publicidad para la campaña amarilla que se despliega por toda la Ciudad”.

Marcha.
En cada barrio los estudiantes se concentraron alrededor de las 14 para reunirse frente al palacio Sarmiento, sede de la cartera educativa nacional, desde donde marcharon hasta el Ministerio de Educación porteño, en Paseo Colón 255.
“Esta es la segunda marcha que realizamos más de 30 escuelas de la Ciudad de Buenos Aires. Cada una tiene sus problemas pero desde hace meses nos juntamos los fines de semana para ver cuáles son las temáticas comunes y exigir soluciones”, describió Andrea Bernal, de la escuela de danza Aida Mastrazzi.
El Mastrazzi se encuentra tomado por los alumnos desde el 1 de junio como consecuencia de un reclamo por las condiciones edilicias deficitarias en cuanto a espacio y salubridad.
“Durante dos años la escuela funcionó fuera del edificio original, en lo que había sido el Patronato de la Infancia, y esto generó enormes problemas como, por ejemplo, muchos compañeros lesionados porque los pisos no tenían las condiciones de flexibilidad necesarias”, detalló la estudiante.
A principio de este año, la escuela volvió a funcionar en su edificio original, ubicado en Esmeralda 285, pero la obra no estaba terminada: “Está, por ejemplo, el agujero del ascensor abierto y allí se hizo un nido de ratas que caminan por todos lados”, describió.
En la escuela de bellas artes Lola Mora, los estudiantes también decidieron tomar el edificio desde el 29 de mayo por causas similares. (Télam)