Estiman 8.600 millones de dólares

INFORME SOBRE LA COLOCACION DE BONOS PROVINCIALES DURANTE ESTE AÑO

La colocación de bonos provinciales podría totalizar más de 8.600 millones de dólares durante 2016, después del pago a los fondos buitre y el levantamiento de la restricción legal a nuevas emisiones de deuda soberana en los mercados internacionales.
Así lo estimó el Centro de Estudios Económicos y Sociales “Scalabrini Ortiz” (CESO), que en su informe de coyuntura del mes en curso resaltó que se abrió en la Argentina “la compuerta para que los distintos niveles del Estado realicen emisiones para atender sus necesidades financieras”.
De este modo, destacó la entidad que lidera el economista heterodoxo Andrés Asiain, comenzó un “festival provincial del bono” que “en su gran mayoría, apunta a financiar déficits operativos corrientes (en especial, la provincia de Buenos Aires) y refinanciar vencimiento de deudas”.
CESO indicó que si bien “las necesidades financieras provinciales y municipales son principalmente en pesos (…), la falta de un acceso fluido a financiamiento local, las empuja a emitir deuda en dólares que luego son canjeados por pesos engordando las reservas del Banco Central”.
Así, “el endeudamiento externo provincial se convierte en una estrategia fomentada por el gobierno nacional como mecanismo de ingreso de fondos frescos para atender las necesidades de divisas, principalmente el pago de importaciones, remisión de utilidades atrasadas y la fuga de capitales privados”, señaló el informe divulgado a la prensa.
Remarcó la entidad que “en menos de tres meses, las provincias emitieron un total de 4.650 millones de dólares, a una tasa de interés promedio del 7,875 por ciento”, lo que implica una disminución del orden del dos por ciento.

“Esperan turno”
En este contexto, “en el banco de suplentes”, y a la espera de su turno en la colocación de deuda, se encuentran provincias como Santa Fe, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Chubut, Entre Ríos, Tierra del Fuego, Salta y los distritos del norte argentino en forma conjunta, apuntó el informe.
Según trascendió, “se espera que emitan en los próximos meses de 2016 un total de 3.900 millones de dólares”, por lo que se prevé que las provincias se endeuden por más de 8.600 millones dólares a lo largo del año en curso.
“La magnitud y velocidad de las operaciones es inédita para emisiones provinciales”, resaltó CESO, y agregó que “de concretarse las emisiones enumeradas, equivalen a un 85% del stock total de deuda en bonos de todas las provincias o un 40 por ciento de la deuda total (en pesos y dólares)”.
En este camino, el informe señaló que “la colocación del nuevo endeudamiento fue de dos por ciento menor que la tasa de colocación promedio de las provincias antes de que la Corte de Suprema de los Estados Unidos rechazara pronunciarse sobre el caso argentino”, en el marco del litigio judicial contra los fondos buitre.
A las emisiones provinciales se suman tres del Estado nacional, además de la de 16.500 millones de dólares realizada para concretar el pago a los holdouts.

“Herramienta fundamental”.
También se enumeran una correspondiente al préstamo puente del Banco Central con entidades crediticias privadas (REPRO) por 5.000 millones dólares a una tasa del 7 por ciento, otra de Letras del Tesoro de corto plazo por U$S 1.490 millones a una tasa promedio del 4,25%, y una tercera de BonAr 2020 por U$S 1.100 para el pago de deuda por importación de gas.
De esta manera, “la colocación de deuda pública nacional y provincial en dólares aprovechando el bajo endeudamiento heredado se constituye en una herramienta fundamental en el esquema de financiamiento internacional de la economía diseñado por el equipo económico de (el presidente Mauricio) Macri”, sostuvo el informe de CESO.
Por el momento, “complementado por la liquidación de divisas de la soja y una baja demanda de importaciones por la crisis de la actividad económica, le ha generado un flujo de dólares que le permitió (al Gobierno) estabilizar el valor del dólar e incluso, tener presiones hacia su apreciación”, agregó.
“En este sentido, el apuro por la sanción de la Ley de Blanqueo no parece estar motivado por la necesidad de dólares, sino por “ordenar los papeles” de una fracción del establishment hoy a cargo de la conducción política del país”, consideró finalmente la entidad que lidera Asiain. (NA)

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