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Fortnite: ¿a qué peligros están expuestos tus hijos?

Fortnite es un juego en red en Internet. En el último tiempo ha alcanzado una gran popularidad entre los niños, jóvenes y adolescentes, debido no solo a su contenido sino también a su modalidad convergente: se puede jugar a través de una play, un celular, una tablet, una computadora. Esto ha generado la atención de los padres, debido a que, sus hijos suelen pasarse muchas horas frente a estas pantallas.

El juego fue desarrollado por la empresa Epic Games en 2017. En resumidas palabras dicho juego ofrece la oportunidad a los usuarios de conectarse en una batalla de hasta cien participantes que, mediante alias y avatares, conviven en tiempo real. Todos ellos luchan en una isla en espacios cada vez más reducidos en medio de una tormenta, con el objetivo de ser la última persona sobreviviente.

En un primer momento, parecería que no ofrece mayores problemas, sin embargo, se han detectado casos en distintas partes del mundo, de adicción. Según el medio Infobae, el caso de Roxana, la mamá de un niño jugador de Fortnite lo demuestra. “Mi hijo estaba como un adicto al que le sacan de golpe la droga. Y todo porque le pedí que apagara la Play y que saliera a jugar a la pelota o al menos a tomar aire un rato”, cuenta Roxana. Su hijo llegó a usar su tarjeta de crédito a escondidas, a saltarse comidas porque no quería “cortar” y a pasar horas en el celular para coordinar partidas en red con sus amigos. Eso al margen de otras tantas horas frente a la pantalla de la Play para jugar a esa aventura de supervivencia virtual.

Asimismo, otro de los peligros con que cuenta además de la adicción, es la desprotección a la que están expuestos los niños y jovenes. Por ejemplo, el juego cuenta con un chat en línea que no puede ocultarse, por lo que cualquiera puede tener acceso a relacionarse con el jugador en cuestión.

La OMS reconoció la adicción de los videojuegos como un problema de salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció en junio de 2018 que la adicción a los videojuegos es un desorden de salud mental, al incluir esta problemática en la Clasificación Internacional de Enfermedades, una decisión que fue relativizada por especialistas en salud y juegos.

“El trastorno por videojuegos se caracteriza por una adicción persistente o repetida a los juegos online u offline”, describió el organismo en su sitio web, dentro del apartado que aborda los desórdenes relacionados con comportamientos adictivos.

Entre los síntomas que definen este comportamiento, la OMS enumera la incapacidad de la persona de controlar la frecuencia, duración e intensidad de las sesiones de juego, así como el deseo de seguir jugando a pesar de las consecuencias negativas.

Para Pablo Inguimbert, psicoanalista e integrante del área de Salud de la Fundación Argentina de Videojuegos, esta categorización en principio es una “clasificación general” que desde el punto de vista del psicoanálisis desconoce la situación del caso individual. La etiqueta de la adicción a los videojuegos puede representar en realidad “la punta del iceberg” de otro problema, como por ejemplo un trastorno de ansiedad o depresivo, agregó el especialista en diálogo con Télam.

La OMS estima que entre un 2 y un 3 por ciento de las personas que juegan a videojuegos tienen un comportamiento abusivo y pernicioso, pero quieren tener certeza científica. Inguimbert señaló que en los casos de las adicciones es preciso hacer un “trabajo fino para conocer el vínculo del sujeto con el objeto”.
Esto puede significar que el videojuego no sea “el objeto cultural problemático en sí mismo”, sino el vehículo que la persona usa y que invisibiliza otra problemática, analizó el especialista. En este sentido, consideró más acertado hablar de adicción a la tecnología, sobre la cual aclaró que tampoco hay un “tratamiento estándar” dado que cada caso es particular.

El director del departamento de Salud Mental y Abuso de Substancias de la OMS, Shekhar Saxena, especificó que el hecho de jugar a un videojuego no es nocivo por si mismo, al igual que tampoco lo es ingerir alcohol, algo que hace regularmente el 40 por ciento de la población mundial. Especificó que el problema existe cuando el consumo es abusivo y cambia el comportamiento de la persona que lo ejerce.

“Si el niño, adolescente o adulto que juega lo hace sin parar y deja de salir con sus amigos, deja de hacer actividades con sus padres, se aísla, no estudia, no duerme y solo quiere jugar, eso son signos de alerta de que podría tener un comportamiento adictivo y que tiene que buscar ayuda”, advirtió en declaraciones a la prensa.
Además, agregó que “si encima hay incentivos como dinero cuando se juegan con otras personas, eso incrementa el comportamiento adictivo y por lo tanto, el desorden”.

El desorden por comportamientos asociados a los videojuegos fue incluido en la Clasificación Internacional de Enfermedades, una codificación estandarizada de dolencias y desórdenes con el objetivo de que los países obtengan datos estadísticos y epidemiológicos y puedan planear programas y recursos.