Fracasó sesión

La oposición buscó ayer profundizar el costo político del gobierno en el marco del conflicto agropecuario con una frustrada sesión especial, en la que se pidió la derogación de las resoluciones ministeriales que impusieron las retenciones móviles a las exportaciones de granos. Paralelamente, el oficialismo siguió con su intrincado juego de naipes en la comisión de Agricultura al continuar en forma aletargada el tratamiento de una serie de proyectos a favor de los pequeños productores rurales, entre los cuales se encuentra la creación del Ente Nacional de Promoción y Control Comercial Agropecuario y Agroalimentario, organismo encargado de regular el comercio de los productos agrícolas y las carnes. De esa manera, el kirchnerismo busca mantener sobre el tapete las cartas de presión hacia el campo, como el referido proyecto y otros que impulsan la creación de las juntas nacionales de Carne y de Granos, que ponen en tensión a los empresarios más fuertes del sector. En la sesión especial, que comenzó pasadas las 16, sin la presencia del oficialismo, participaron 55 diputados, entre hombres y mujeres del macrismo, el socialismo, la Coalición Cívica y el radicalismo. Al respecto, el radical Oscar Aguad planteó que antes y durante el conflicto del campo se “soslayó al Congreso” en el tratamiento de las retenciones y estimó que si se hubiera concretado ese paso “es posible que el conflicto no se hubiera producido”. También reclamó el fin de las delegaciones legislativas y de los decretos de necesidad y urgencia, así como el “apego al sistema democrático”.