Habló un sospechoso

CRIMEN DE TATI CAVIGLIA

Ezequiel Blanco, uno de los dos prófugos del crimen de la dueña de un hostel de San Cristobal hallada calcinada en una valija el 26 de agosto pasado a la vera de la ruta 2, en Dolores, aseguró que él no cometió el asesinato y culpó a un amigo suyo de la infancia, que había comenzado a trabajar para la víctima y que también tiene pedido de captura en la causa.
Desde la clandestinidad y junto a sus abogados, Blanco (28) dio una entrevista al diario El Sol de Quilmes, en la que aseguró que el asesino fue Joel Maximiliano Báez (29), a quien conoce desde hace 20 años y le consiguió trabajo en el hostel de María Cecilia “Tati” Caviglia (50), con quien él trabajaba desde hacía una década.
“No puedo creer lo que estoy viviendo”, dijo el sospechoso al iniciar la entrevista, en la que aseguró estar “triste por lo que le pasó a Tati”, quien era conocida en el ámbito del tango y cuyo cuerpo apareció calcinado en una valija el 26 de agosto pasado, a metros de la ruta 2.
El acusado reconstruyó en la entrevista gran parte de lo que ya había relatado en un escrito presentado el 2 de septiembre pasado ante la Justicia.
En ese sentido, Blanco indicó que se reencontró por Facebook con Baez y que le recomendó a Tati que lo tomara para realizar tareas de limpieza y de mantenimiento en el hostel, situado en avenida Independencia 1636, de San Cristóbal.
De acuerdo al joven empleado de la víctima, el 24 de agosto, él y Baez charlaban cuando éste le preguntó: “Escúchame, ¿ella no tiene familiares?, ¿no tiene a nadie?”, en referencia a Tati y él le respondió que no, a lo que su amigo sostuvo “a esta vieja hay que matarla”. (Télam)