Habrá controles internos en la pastera
Con la intención de poner fin al conflicto bilateral, los presidentes Cristina Fernández y José Mujica firmaron ayer un acuerdo para el monitoreo de la planta papelera UPM (ex Botnia) desde su interior y que incluirá también a "todos los establecimientos que vuelcan sus efluentes en el Río Uruguay". Luego de una reunión de dos horas en la Quinta Presidencial de Olivos, los mandatarios resolvieron que un comité integrado por científicos de ambos países en el ámbito de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) se dedique a realizar controles ambientales dentro de la planta, lo que esperan satisfaga a los asambleístas de Gualeguaychú para que no regresen a la ruta.
La firma del acuerdo se produjo luego de semanas de negociaciones entre ambos cancilleres, las que se habían empantanado ante la resistencia de Uruguay a abrir la planta, una de las condiciones planteadas por los vecinos de Gualeguacyhú al momento de anunciar su tregua por 60 días y el levantamiento del bloqueo al puente internacional San Martín.
Un equilibrio.
El entredicho fue resuelto en un punto medio: el comité científico (integrado por dos especialistas uruguayos y dos argentinos) acompañará a representes de la Dirección Nacional de Medio Ambiente de Uruguay (Dinama) a la planta de Botnia, pero serán éstos los encargados de tomar las muestras de agua por duplicado "una de las cuales será entregada en el acto al Comité". Según indica el acuerdo, "cuando se trate de la margen izquierda del río Uruguay las acciones estarán a cargo de la Dinama acompañadas por el comité científico de la CARU", mientras que en el caso de las industrias instaladas sobre la margen derecha "será la autoridad argentina de aplicación" y el comité en cuestión.
"Las muestras se tomarán por duplicado y una se entregará en el acto al comité científico. Las determinaciones incluirán la utilización de sensores así como todas las innovaciones científicas y tecnológicas que las partes acuerden, necesarias para el monitoreo de los efluentes liquidos y las emisiones gaseosas", indica el acuerdo.
Puertas adentro.
El comité tendrá como "número máximo de ingreso para el control en cada establecimiento a monitorear el de doce veces por año", informaron en conferencia de prensa los cancilleres Héctor Timerman y Luis Almagro.
Aunque el acuerdo resultó redactado de una manera ambigua, altas fuentes del gobierno confirmaron que los científicos podrán ingresar a las instalaciones de Botnia y de otros establecimientos industriales ubicados en las márgenes del río compartido. "En Argentina manda Argentina y en Uruguay manda Uruguay, pero se va a permitir el acceso de los científicos a todas las plantas de ambas márgenes", indicaron las fuentes.
El plan de monitoreo comenzará en la planta de UPM y seguirá con una industria argentina que podrá elegir Uruguay, para luego continuar con el proceso "alternativamente". Toda "la información que se obtenga será publica", advirtieron. "Es una profunda satisfacción retomar programa de monitoreo iniciado en 1999. Ponemos un contexto científico al control y nombramos un comité que se va a ocupar del tema", señaló el canciller uruguayo, Luis Almagro. "Con este acuerdo se cierra un camino y se inicia otro", agregó Timerman en referencia al conflicto bilateral que deterioró la relación durante los últimos cinco años.
El acuerdo entre Cristina y Mujica se produjo al filo de los 60 días que se habían impuesto en la reunión realizada Anchorena (Uruguay) el 2 de junio, y a pocos días de cumplirse los dos meses fijados como límite por los asambleístas de Gualeguaychú para volver al corte de la ruta internacional 136.
Disconformes.
Los asambleístas de Gualeguaychú iniciaron una ronda de consultas para analizar el acuerdo, de cuya eficacia dudan aunque no apurarán decisiones. "No hay que apresurarse, pero algunas cosas del acuerdo no cierran, principalmente que no haya un monitoreo continuo. Debemos desmenuzar el documento firmado", señaló Jorge Fritzler. Del mismo modo, José Pouler afirmó que "personalmente" no lo conforma el acuerdo, el que calificó de "triste". "Si trabajaron tanto para este triste acuerdo, es lamentable", sentenció. (NA)
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