Hallan a niño amordazado y encadenado en San Luis

Los padres del niño de 7 años que era amordazado y encadenado a una silla en su casa de San Luis se negaron ayer a declarar ante la justicia, aunque se atribuyeron culpas en una discusión que se produjo en los pasillos de los tribunales, informaron fuentes de la investigación.
Antonio y María, los integrantes de la pareja que fue detenida el sábado por la noche, se abstuvieron de hablar ante la jueza Virginia Palacios Gonella por consejo de su abogado defensor.
El letrado pidió la prórroga de ocho días estipulada por la justicia para poder recabar mayores datos en la defensa de los padres que desde hace más de un año solían dejar al niño encerrado y atado en un cuarto trasero de su vivienda.
Fuentes judiciales señalaron que si bien los padres del niño se negaron a declarar ante la jueza, cuando se encontraban en los pasillos del edificio, cerca del despacho de Palacios Gonella,
comenzaron a echarse culpas por el maltrato al niño.
Sin embargo, esa situación no sorprendió a los vecinos que los denunciaron ante la policía, quienes recordaron que meses atrás le pidieron explicaciones al padre sobre el encierro de su hijo y el hombre les había dicho: “Yo no tengo nada que ver, es mi mujer, ella lo encadena”.

Denuncia.
La vecina de la casa lindera a la del matrimonio en la calle Belgrano al 1600 reveló a la prensa local que “hace un año y medio que sabíamos de esto y nadie se metía”.
“El niño estaba solo, hambriento, sin agua” cuando lo dejaban encerrado, dijo la mujer, y calculó que “de 11 de la mañana a las 8 de la noche quedaba solo”.
Acá “lo escuchábamos gritar, era desgarrador. Llamaba a mis hijos que le daban de comer por una ventanita”, añadió la denunciante, y aseguró que días atrás los padres del niño “habían puesto unas cajas para tapar las ventanas”, lo que lo dejó incomunicado.
En ese marco, la mujer dijo que se dieron “cuenta de que estaba amordazado porque se sentía cómo que gritaba el niño y no podía hablar”, tras lo cual uno de sus hijos metió la mano por la
ventana, corrió las cajas y así lo pudieron ver.
La vecina reveló además que “hasta el año pasado (el niño) iba a la escuela y lo sacaron porque venía siguiéndolo la asistente social y lo cambian a otra escuela, donde los docentes
también le hacían seguimiento”.
“En el barrio, al nene no lo conocía nadie, no salía a ningún lado, estuvo todas las vacaciones de invierno adentro”, denunció. (DyN)

Compartir