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Un puma suelto en Neuquén

Un puma adulto montó este miércoles un espectáculo inusual tras ser hallado en una vivienda del barrio Hipódromo de la ciudad de Neuquén. El animal en primer momento logró evadir el operativo de captura de guardafaunas y policía, pero luego lo atraparon y más tarde lo soltaron en el paraje natural Auca Mahuida. El caso es similar al que ocurrió meses atrás en Casa de Piedra y, más recientemente, en la ciudad de Bahía Blanca.
De acuerdo a lo que revelaron los diarios La Mañana de Neuquén y Río Negro, el felino fue hallado en una vivienda en construcción que no tenía techo ni puertas, por lo que en medio del operativo en el que intentaban capturarlo, el puma se escapó entre la gente del barrio que rodeó el lugar, que se revolucionó ante tan inesperada llegada. Luego, lograron atraparlo mediante dos dardos tranquilizadores, y fue trasladado hacia otra zona alejada de la ciudad.
«Pensamos que podía ser un animal que estuvo en cautiverio. Cuando lo pudimos poner en la jaula, se constató que es un animal que está sano, es macho, joven, de poco más de 40 kilos y está en muy buen estado», indicó Diego Moreno, director de la Regional Este del Cuerpo de Guardafaunas. El funcionario dijo que estos animales «suelen aparecer cada tanto en los poblados grandes» y que una posibilidad es que haya escapado de su hábitat cuando era perseguido por cazadores.
«No es un animal que se tenga que poner a resguardo ni en cuarentena, o sea que se lo libera. Tiene toda la condición para estar en el campo, cazar y subsistir. Ahora lo estamos llevando a un lugar donde no haya crianceros ni animales de la fauna. Vamos a llevarlo a un lugar más lejano, que podría ser la zona de Auca Mahuida», explicó.

Cambios ecológicos.
Hace dos años un ejemplar joven apareció en la laguna Don Tomás de Santa Rosa, y debió ser ultimado por efectivos policiales ante el temor de que huyera hacia la zona urbana.
Después se conocieron los casos de animales jóvenes que fueron vistos, y atrapados, en la villa Casa de Piedra, en provincia de La Pampa, y en un barrio periférico de Bahía Blanca. En ambos casos, los animales parecieron tomar coraje empujados por el hambre.
Entre los comentarios de los lectores de los diarios patagónicos, destacan los graciosos por un lado y aquellos que aportan opiniones interesantes por el otro. Desde el lector que considera que «hay un gato más peligroso que ese», hasta quienes señalan que la tranquilidad con que se mostró el animal revela que quizá estaba de mascota en alguna casa cercana, donde su contacto con personas era habitual, y escapó.
Otras dos opiniones también suman aportes. La de un lector que señaló a la creciente presencia de compañías petroleras en el interior de Neuquén, invadiendo el hábitat de esos felinos y expulsándolos hacia lugares que normalmente no hubieran ocupado, y la de otro que acotó que en realidad sufren lo que se denomina «presión de caza», tanto por deporte como por crianceros que pagan a «leoneros» para que los maten como forma de proteger su ganado.
Sea una u otra, o una combinación, lo cierto es que este acercamiento de grandes felinos salvajes a áreas pobladas no deja de llamar la atención y evidencia algún tipo de cambios en su ecología.