Informe reveló que hubo 50 adopciones irregulares

Un informe de la Secretaría de Niñez y Adolescencia reveló ayer que hay 50 casos de supuestas adopciones irregulares cometidas durante la última dictadura cívico militar de niños que estaban bajo la tutela del Estado provincial.
De acuerdo al estudio, se identificaron 254 legajos, de los cuales 50 fueron calificados como “rojos”, entendiendo que al haberse iniciado su adopción no se contaba con los datos filiatorios mínimos, como nombre y apellido de la madre, por lo que se constituyen en niños y niñas con filiación fiable.
El documento -que fue entregado a la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, y al que tuvo acceso Télam- reveló que nueve de los nacimientos fueron durante el periodo dictatorial, cuatro son previos al golpe de Estado, 37 no tienen fecha exacta y en cuatro se efectivizaron las adopciones con reinscripción de la identidad de los causantes.
El trabajo realizado por Niñez y Adolescencia se inició el año pasado con el relevamiento de los legajos comprendidos entre 1973 y 1985 de niñas y niños que pasaron por los diferentes programas, hogares e institutos que tiene la provincia de Buenos Aires.

Legajos.
Con el fin de recabar información, el organismo recorrió todos las dependencias, hogares e institutos de la provincia y, como resultado de ese trabajo, se localizaron más de 30 mil legajos.
Luego comenzó el proceso de clasificación del material, lo cual implicó una lectura pormenorizada de cada una de las fojas de los 26.415 legajos. En ese proceso, se identificaron los circuitos institucionales regulares y las actuaciones irregulares.
En ese sentido, el secretario de Niñez y Adolescencia, Pablo Navarro, aseguró que “la mayor preocupación era poder dilucidar el funcionamiento de los espacios institucionales referidos a las adopciones de niñas y niños durante el período 1973 -1985, para así colaborar con el trabajo que desde hace décadas venían realizando distintas organizaciones sociales como Abuelas de Plaza de Mayo, así como aportar a la consolidación de la verdad histórica como política de Estado”.
“La sistematización y análisis de dicha información permitió, permite y permitirá a decenas a extender su saber sobre cómo sus seres queridos lucharon por encontrarlos, a cientos a recuperar su identidad, a miles conocer una parte de su biografía, y finalmente, a los argentinos y argentinas a vivir en un país sin impunidad, con memoria, verdad y justicia”, concluyó. (Télam)