Julian Assange criticó el voto electrónico

El creador de Wikileaks, Julian Assange, sostuvo que la utilización del voto electrónico -que en nuestro país ya obtuvo media sanción en el Congreso- para unas elecciones presidenciales es “una locura absoluta ya que es muy fácil de manipular”.
En una videoconferencia organizada por la Conferencia Internacional de Software Libre (CISL), el exiliado en la Embajada de Ecuador en Londres afirmó que “como experto en seguridad, el voto electrónico es un suicidio para elecciones nacionales. La criptografía es fácilmente modificable”.
“Además, la gente que votará en los comicios no puede saber si los controles que supuestamente existen, realmente se establecerán. Para una votación presidencial, es una locura absoluta establecer el voto electrónico”, explicó el informático australiano.
Entre interrupciones y cortes de transmisión, Assange también trató de esclarecer por qué es tan complejo generar una comunicación desde la Embajada donde se encuentra recluido desde hace más de cuatro años. “Hace ya unas semanas, se desconectó el servicio de Internet por pedido del gobierno de Ecuador hasta que terminen las elecciones de Trump contra Clinton. Lo que sucede es que Estados Unidos, junto con Gran Bretaña y Suecia, presionan a Ecuador, país sumamente pequeño, sabiendo además que las publicaciones de Wikileaks no se generan en aquel país sino en Francia, Alemania y Noruega. Por eso, el presidente (Rafael Correa) y sus ministros decidieron cortar el servicio, para que no se los acuse de influir parcialmente en el sufragio norteamericano. No me gusta para nada, ni comparto la decisión, pero la entiendo”.
“Wikileaks es un animal de caza. Nuestra organización se construyó para luchar. Por más que se nos desconecte con Internet, seguiré con mi equipo dando a conocer nuevos cables. Batallaremos, como siempre lo hemos hecho, contra las agencias de seguridad y los grandes oligopolios tecnológicos, como Google y Yahoo”, sentenció.
La videoconferencia de Julian Assange se realizó en la sede de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET). (Página/12)

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