miércoles, 18 septiembre 2019
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«La caída es casi comparada a la de una guerra»

LA INDUSTRIA EDITORIAL EN CRISIS

Martín Gremmelspacher, vicepresidente primero de la Cámara Argentina del Libro (CAL), aseguró que «la caída es casi comparada a la de una guerra», durante la presentación del Informe de producción del libro argentino, acompañado por la presidenta de la entidad, Graciela Rosenberg, el tesorero Juan Manuel Pampín y la gerenta Diana Segovia, en el predio de La Rural. El eco de la palabra «guerra» resuena por su dramatismo. Se refiere a la evolución de la cantidad de ejemplares producidos.
En 2018 fue de 43,1 millones, una caída de 48 por ciento respecto de los 83,5 millones de 2015. El cuadro de situación empeora cuando se compara el primer trimestre de este año. De casi 18 millones de ejemplares en 2016 se pasó a 6,5 millones en 2019, un descenso de una tercera parte.
Al ser consultado por si la crisis actual es peor que la vivida en el país en los años 2001 – 2002, Gremmelspacher respondió que cree que, aunque entonces no había una medición exhaustiva y se registraban menos títulos en la Agencia Argentina de ISBN (que es administrada por la Cámara Argentina del Libro desde el año 1982 y es la responsable de la identificación de libros de edición argentina), la caída de 2002 no fue más allá del 15 por ciento, «Financieramente, no nos fue tan mal porque el comercio exterior subsanó la caída local y el mercado se empezó a recuperar rápidamente. Esta crisis es peor que la del 2001».

Feria.
Si el consumo se desploma más y el mercado del libro no se recupera, algunos han advertido, como Gastón Etchegaray, Presidente del Grupo Planeta, Área Cono Sur, que sería necesario plantearse «si el formato de la Feria -tal cual lo conocemos- debería cambiar o por lo menos adaptarse a la nueva realidad del sector». Gremmelspacher explica que para las Pymes la Feria es el «único momento en el año en que podemos exhibir todo nuestro catálogo» que en la librería se pierde en las estanterías.
«No creo que la Feria sea un mal negocio», agrega el editor de Bonum.
El papel aumentó un 80 por ciento el año pasado, cuando la inflación fue de un 50 por ciento. En una encuesta de ventas entre socios de la Cámara Argentina del Libro el 70 por ciento de los consultados reconoció que vendió menos que en 2018 y el 65 por ciento perdió rentabilidad.

Expectativas.
En cuanto a las expectativas para el sector este año, el 29 por ciento considera que la situación será «mucho peor» y el 39 por ciento opina que será «peor».
Las pymes independientes editaron el 74 por ciento de las novedades de 2018 y el 58 por ciento de los ejemplares, contra un 26 por ciento de las novedades de los cinco grandes grupos editores -entre los que se encuentran Planeta y Penguin Random House- y un 42 por ciento de los ejemplares. La diferencia en la repartición podría ser homologable al tamaño de una hormiga con un elefante: 5 grupos versus 280 pequeñas y medianas editoriales. La edición digital mostró un leve crecimiento: pasó del 14 por ciento en 2011 al 19 por ciento en 2018. (Página12.com)