La Justicia suspendió elecciones en la UCR

La jueza federal con competencia electoral María Servini de Cubría suspendió la convocatoria a elecciones para renovar autoridades en la UCR porteña previstas para el próximo 19 de noviembre, en medio de una tensa interna en el partido a nivel local.
La jueza hizo lugar a una cautelar reclamada por los dirigentes Facundo Suárez Lastra, Ariel Álvarez Palma, Guillermo Suárez y María Inés Parry, cuyas afiliaciones fueron suspendidas por haber sido candidatos por fuera de la UCR porteña en las últimas elecciones, acompañando la lista del oficialismo, Vamos Juntos, que encabezó Elisa Carrió.
Puntualmente, estos dirigentes habían pedido a Servini de Cubría que suspendiera los comicios internos hasta tanto se resuelva su reincorporación al padrón de afiliados” y “se lleve a cabo un proceso disciplinario de acuerdo con las prescripciones de la Carta Orgánica” del partido a nivel nacional.
Los dirigentes señalaron que fueron borrados del padrón y desafiliados al partido “ilegal y arbitrariamente” por orden de la mesa de conducción el pasado 25 de septiembre, “sin poder ejercer derecho alguno de defensa” y “sin haber recibido nunca una notificación de dicha resolución”.
Para proceder a la “desafiliación automática”, la mesa directiva de la UCR porteña, presidida por Emiliano Yacobitti, había advertido que la conducta de los dirigentes se encuadraba en lo previsto en el articulo 9 de la Carta Orgánica, que establece las sanciones para quienes sean candidatos “por otros partidos políticos, listas o alianzas electorales no habilitadas orgánicamente por las autoridades partidarias”.

Lista.
Es que la Ciudad de Buenos Aires fue el único distrito del país en el que la UCR no se sumó al frente Cambiemos y -desafiando a la conducción nacional del radicalismo- selló su alianza con el ex embajador Martín Lousteau en el frente opositor “Evolución Ciudadana”.
En su defensa, los cuatro candidatos advirtieron que, de hecho, la decisión de integrar la lista 502 Vamos Juntos estuvo “avalada y sustentada” en la política de alianzas aprobada por la Convención Nacional de la Unión Cívica Radical.
En su fallo, Servini de Cubría advirtió que la Mesa Directiva de la UCR porteña “carece de facultades disciplinarias expresamente atribuidas por la Carta Orgánica partidaria” para aplicar sanciones disciplinarias, las cuales “podrían haber sido resueltas por la Convención”. (NA)