Inicio El Pais La producción industrial se desplomó un 9,2 por ciento

La producción industrial se desplomó un 9,2 por ciento

SE LLEGO AL UNDECIMO MES CONSECUTIVO EN BAJA

La producción industrial registró en febrero un derrumbe del 9,2 por ciento en comparación con igual período del año pasado y lleva casi un año de datos negativos, según un informe de la consultora de Orlando Ferreres. De esta manera, el primer bimestre cerró con una baja del 8,7 por ciento contra igual período de 2018, indicó el Centro de Estudios Económicos (CEE). Por su parte, la medición desestacionalizada registró una merma de 0,3 por ciento contra enero anterior.
«La actividad industrial siguió durante febrero rozando el piso en el que se encuentra desde noviembre, llegando al undécimo mes consecutivo de variaciones interanuales en rojo», alertó la consultora. Y Agregó: «El resultado negativo estuvo impulsado en su mayor medida por la baja producción observada en la industria automotriz, así como en las principales líneas de acero, laminados y hierro, y en la elaboración de gaseosas».
«Uno de los pocos alicientes que muestra el índice en febrero es que la caída ya no es generalizada, como venía ocurriendo en meses pasados, sino que se observa una mayor heterogeneidad en el comportamiento de algunas líneas manufactureras», sostuvo. En efecto, la entidad señaló que «la producción de cemento y de aluminio comenzó a mostrar variaciones positivas, sugiriendo un cambio de tendencia en algunos rubros».
«A su vez, la medición desestacionalizada refuerza la suposición de que la actividad industrial encontró un piso, en el que se encuentra desde hace cuatro meses», sostuvo la consultora en el informe.

Sectores.
Según el estudio, el sector alimenticio registró una caída de 2,4 por ciento en la comparación interanual, anotando la decimosexta baja consecutiva, aunque en este caso se trata de la contracción más leve de los últimos doce meses.
En el detalle sectorial, se destaca la caída de 17,1 por ciento anual en la producción de gaseosas, sector que atraviesa una fuerte crisis por la baja en el consumo, y que acumula una contracción de 11,3 por ciento en el promedio de los últimos doce meses.
Por su parte, el sector de maquinaria y equipo anotó otra caída de 23,3 por ciento, la sexta consecutiva, destacándose que en todos los meses la variación negativa fue superior al 11 por ciento, y la actividad no muestra aún signos que sugieran una recuperación para los próximos meses.
El rubro de metales básicos registró durante febrero una fuete caída que rondó en el 31,6 por ciento, principalmente como resultado de la menor producción en las líneas de laminados en frío (59,6%), laminados en caliente (45,3%), acero crudo (23,7%) y hierro primario (18%), con la sola excepción de la producción de aluminio, la cual se incrementó en 11,5 por ciento respecto del mismo mes del año pasado.

La UIA propone «acuerdo de precios»
Uno de los vicepresidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) Daniel Funes de Rioja propuso al Gobierno que aplique un «acuerdo de precios» para bajar la inflación y reactivar el consumo. Según el empresario, «tenemos una realidad de una devaluación del 100%, una inflación cercana al 50% y un traslado de los costos que de ninguna manera se ha producido, porque el mercado no da, ante la caída del consumo y la subutilización de la capacidad instalada».
Funes de Rioja descartó que ante este panorama deba aplicarse un «congelamiento» de precios. «Un congelamiento de precios es una herramienta absolutamente artificial y que inexorablemente conduce al desabastecimiento. Esas políticas intervencionistas no funcionan. Pero un acuerdo de precios dentro de una lógica de mercado, debe explorarse. Una cosa es un acuerdo económico-social y otra pactos corporativos», enfatizó el dirigente, en declaraciones a radio Led.
Por otra parte, también se refirió al desempleo que, según informó el Indec, trepó al 9,1% a fines del año pasado. «No me sorprende que haya habido una evolución del número de desempleo, porque la retracción de la actividad industrial y de la construcción tiene repercusión en ese índices», resaltó el empresario.
A la vez, cuestionó: «Uno percibe que hay trabajo que era formal en las economías regionales que hoy es informal. Cuando la industria trabaja al 60% de la capacidad instalada no genera empleo». (NA)