La presidenta volvió a cuestionar las medidas adoptadas por el campo

La jefa de Estado consideró que “los críticos más acérrimos tal vez son los que más han disfrutado del crecimiento de la producción, la exportación y la riqueza”. Ayer compartió un acto con el vicegobernador cordobés.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner admitió ayer que tiene el “deber de no enojarse” por los cuestionamientos a su gestión, aunque consideró que “los críticos más acérrimos tal vez son los que más han disfrutado del crecimiento de la producción, la exportación y la riqueza”. Sus palabras sonaron como una alusión directa a los productores del agro, que en estos días retomaron su protesta contra las retenciones.
La mandataria señaló que “el deber de todo gobernante es no enojarse”, porque “para enojarse están los que tienen tiempo de eso” y aseguró que “los que tenemos que estar trabajando por la responsabilidad en la vida cotidiana de todos los argentinos, no solamente no tenemos tiempo sino que tampoco tenemos derecho a enojarnos, sino a seguir trabajando”.
Además volvió a cuestionar a algunos medios de comunicación, al opinar que los logros de su gobierno, como los datos de reducción de pobreza e indigencia, anunciados el lunes, son “prolija y planificadamente ignorados”, como “todo lo que es positivo”. Según dijo, para ellos “lo importante es siempre presentar que las cosas están mal, horribles”, para dar una “versión casi terrible de la República Argentina”.

Autopista.
La Presidenta destacó que todas las obras públicas “se hace con los tributos que pagan los argentinos”, reiterando así el fundamento con el cual el Gobierno defiende el sistema de retenciones móviles a las exportaciones de granos, puesto en marcha el 11 de marzo. La mandataria habló en un acto en Casa de Gobierno en el cual se firmó el contrato de inicio de obras para mejorar la traza y construcción de la autopista Río Cuarto-Córdoba, sobre la ruta nacional 36.
De la ceremonia participaron el vicegobernador de Córdoba, Héctor “Pichi” Campana, y los ministros de Planificación, Julio De Vido; de Interior, Florencio Randazzo, y el secretario de Obras Públicas, José López. En cambio, no estuvo presente el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, quien el lunes se reunió con los dirigentes de las cuatro entidades agropecuarias nacionales, a las que expresó su apoyo al reclamo del sector para que se revea el cuestionado sistema de retenciones móviles, aunque también les pidió levantar el paro el jueves 15, fecha de finalización de la protesta.

Economía.
Al salir al cruce de las informaciones que hablan sobre un enfriamiento de la economía como consecuencia del paro del agro, la jefa de Estado aseguró que “hay un país que consume, que sigue apostando al crecimiento y a que las cosas están cambiando”.
Acto seguido, agregó que “más allá de las cosas que muchas veces nos muestran (algunos) medios de comunicación en esta versión casi terrible” que “quieren mostrarnos de la Argentina, lo importante -dijo- es seguir en el camino, tener mucha perseverancia, mucha paciencia y mucho trabajo”, y “seguir apostando a la construcción, no a la destrucción”. “Inclusive, muchos de los que parecen los críticos más acérrimos son tal vez los que más han disfrutado del crecimiento de la producción, en la exportación y en la riqueza en general de la Argentina”, criticó.
Previamente, De Vido también se había quejado de los medios en tono irónico, al resaltar que las obras de la ruta 14, que pasa por Gualeguaychú, uno de los núcleos de la protesta agraria, están “en plena ejecución, y lo podemos ver en estos días, que sale tanto (esa) ciudad” por televisión, aunque “ningún periodista” hizo comentarios sobre ellas. (DyN)