La sentencia sería en julio

JUCIO POR DELITOS DE LESA HUMANIDAD EN CORDOBA

El fiscal federal, Facundo Trotta, estimó que “en julio o a fines de junio” de 2016, habrá sentencia en el juicio que se lleva a cabo en Córdoba, por crímenes de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino de detención La Perla y en su similar Campo de la Ribera durante la última dictadura cívico militar.
“Vamos a estar en julio o a fines de junio de 2016 con una sentencia”, señaló Trotta en diálogo con Télam y agregó que “calculamos vamos a estar hasta fines de abril con las conclusiones de la fiscalía”.
El funcionario judicial consideró que todas las defensas “van a tener unos dos meses, por lo que yo estimo que vamos a estar en julio o a fines de junio con una sentencia y el tribunal está calculando la misma fecha que nosotros”.
La megacausa La Perla, cuyo juicio comenzó el 4 de diciembre de 2012, tiene 44 imputados entre ellos el represor Luciano Benjamín Menéndez, y está compuesta por 20 expedientes, con 716 víctimas de la cuales hay 279 desaparecidos, 71 asesinatos cuyos cuerpos fueron recuperados, 13 detenidos políticos muertos en sesiones de torturas y un menor sustraído.
Este último es el primer caso que se juzga en Córdoba y se refiere al nieto de la titular de la filial Córdoba de Abuelas de Plaza de Mayo, Sonia Torres, cuya hija, Silvina Parodi de Orozco, fue secuestrada junto a su esposo Daniel el 26 de marzo de 1976 y ambos permanecen desaparecidos.

Tras el receso.
Trotta precisó, que el 26 de enero cuando se retomen las audiencias luego de un receso judicial, va continuar exponiendo la fiscal Virginia Miguel Carmona y luego hará lo propio su par, Rafael Vehils Ruiz.
“En los primeros dos días de nuestros alegatos -indicó Trotta-, dejamos sentada nuestra posición, en cuanto a cuales son las razones por las cuales consideramos que los acusados deben responder, teniendo en cuenta el rol que cada uno de ellos desempeñó en el terrorismo de Estado”, y añadió que “cuando uno profundiza la forma en la que golpeó el terrorismo de Estado a cada una de las víctimas es muy duro”.
Trotta reveló que durante su exposición “hubo algunos puntos en los que a uno le es duro expresarlo. Uno no puede hacer un alegato alejado de la parte emocional y sentimental, porque los relatos de las víctimas fueron así y uno trata de ser un reflejo de ese relato de esa forma emotiva y con un sentimiento importante, trata también de expresar ese dolor”.
“A mi me parece que reflejar ese dolor, ese sentimiento y esa emoción que han puesto de manifiesto los testigos es muy importante y en la medida que yo me puede acercar lo más posible a eso que yo recibí, voy a ver visto satisfecho mi exposición”.
Trotta explicó que “ahora estamos en cada no de los hechos y vamos a referirnos a la extensión del daño de cada una de las víctimas que es inconmensurable y consideramos que en todos y en cada uno de los casos hay una extensión del daño y eso ya se lo adelantamos al tribunal”.
“Siempre digo que esta causa es paradigmática porque en cada uno de los hechos uno tiene una historia realmente conmovedora para poder contar. Hay víctimas que en esa época tenían 16 años; pasaron 40 años y todavía tienen ese dolor en su interior de pensar que haber nombrado a un compañero cuando eran interrogados por los represores era un acto de cobardía y los acusados pretenden que le hagamos un reproche por eso?. Es un despropósito”, enfatizó Trotta. (Télam)